lunes, 16 de julio de 2018

Tengo un sueño Martin Luther King



"Tengo un sueño"
Martin Luther King


Unos años antes, el 28 de agosto de 1963, Martin Luther King pronunció su discurso más recordado, "Tengo un sueño", frente a unos 250.000 manifestantes en Washington durante la Marcha por el Trabajo y la Libertad.
A continuación el discurso completo:
"Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy en la que quedará como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación. Hace cien años, un gran americano, cuya sombra simbólica nos cobija, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio. Pero 100 años después debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro aún no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después, el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En cierto sentido, llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaración de Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería heredero. Esa nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de 'vida, libertad y búsqueda de la felicidad'. Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto con el sello de 'fondos insuficientes'. Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Por eso hemos venido a cobrar ese cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado para recordarle a Estados Unidos la urgencia feroz del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar su frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina.
No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma. Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado al nuestro. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de marchar siempre hacia el frente. No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los que luchan por los derechos civiles: '¿Cuándo quedarán satisfechos?' Nunca estaremos satisfechos mientras el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados por la fatiga del viaje, no puedan acceder a un alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos mientras la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos mientras a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad con carteles que rezan: 'Solamente para blancos'. No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.
No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes acaban de salir de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención. Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Luisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que, de alguna forma, esta situación puede ser y será cambiada. No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.

Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: 'Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales'.
Yo tengo el sueño de que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.
Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.
Yo tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. ¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo el sueño de que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas. ¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo el sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada y toda la carne la verá al unísono. Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.
Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: 'Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad'. Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad. Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania. Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. ¡Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada montaña de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad! Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día en que todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo espiritual negro: '¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!'".

Con afecto,
Rubén


miércoles, 20 de junio de 2018

Citas citables: 5Reader’Digest (1984)



Citas citables: 5Reader’Digest (1984





82. Cuando era  jojoven pensaba que el socialismo constituía las matemáticas de la justicia. Pero hoy comprendo que es la aritmética  de la envidia.
83. El inconveniente de ser puntuales es que damos a los demás, la impresión de que no tenemos nada que hacer.
84. Al hombre que tiene de todo esto le  preocupa menos, si ese todo incluye a su esposa.
85. Solo quien intenta lo ridículo, puede  lograr lo imposible.
86. Lo grave de nuestra economía actual es que el rico es rico en papel; si empobrece, se le exige dinero contante y sonante.
87. La prueba de la inteligencia superior estriba en la habilidad de tener la mente dos ideas opuestas  al mismo tiempo y conservar sin embargo la habilidad de funcionar.
88. Como los adolescentes ya son demasiados grandes para hacer lo que hacen los niños, no tienen la edad suficiente para conducirse como los mayores, mas hacen lo que a nadie se le ocurre.
89. El aburrimiento es un problema vital para el moralista, pues el temor al tedio  es causa al menos de la mitad  de los pecados de la humanidad.
90. Una de las formas de derroche es hacer un gasto de palabras superior al ingreso de ideas.
91. No hace falta saber cantar. Basta sentir el hacerlo para que nuestro día sea un éxito.
92. El hombre inteligente que se enorgullece de su inteligencia, es como el presidiario que presume de su amplia celda.
93. Quien dijo que la juventud es un estado de ánimo, tiene indudablemente más ánimo que juventud.
94. El televisor jamás sustituirá al periódico  no (por completo). Trate usted de matar una mosca con un televisor.
95. Ni siquiera nos queda tiempo para amar. ¿Qué nos queda para odiar?
96. Nada prueba el ruido. A menudo la gallina pone un solo huevo y cacarea como si hubiera puesto un asteroide.
97. Para hacerte daño, solo hace falta que actúen conjuntamente; tu amigo. Aquel para calumniarte y este para darte la noticia.
98. Es posible que un mensaje de la vuelta al mundo en una fracción de segundo, pero quizás se necesiten años para que llegue del exterior al interior de la cabeza del hombre.
99. Con demasiada frecuencia, nuestras mentes se quedan trabadas en una sola posibilidad. Buscamos rojo y no advertimos el azul. Y por consiguiente muchas grandes mentes y pensadores se han perdido, porque no esperaban lo inesperado.
100. La juventud es como la primavera: una estación sobrevalorada, en que abundan más los vientos cortantes que las brisas templadas. El otoño es la estación de la madurez: lo que perdemos en flores lo ganamos en frutos.
101. La televisión fue el acontecimiento más revolucionario del siglo. Su importancia fue  equiparable al descubrimiento de la pólvora y la invención de la imprenta, que cambiaron la condición humana en los siglos posteriores. Con tanta televisión la humanidad  ya no se sentó a charlar en los escalones del frente, ni se reunió en la sala ver si el rose  o calor humano amenizaba la velada. En lo sucesivo, la   gente se sentó en habitaciones escasamente iluminadas, solas o en grupos silenciosos, que es lo mismo, para ver parpadear imágenes en un mueble electrónico.

Con afecto,
Rubén




miércoles, 23 de mayo de 2018

Citas citables: 4Reader’Digest (1984)



Citas citables: 4Reader’Digest (1984


61. Una de las maravillas de la vida es precisamente esa: La maravilla de la vida.
62. Cuando creas  que tienes influencia trata de dar órdenes al perro ajeno.
63.
Después que el barco se perdió todo el mundo sabe cómo se hubiera podido salvar.
64. Si deseas gozar de buena reputación, esfuérzate por ser lo que aparentas ser.
65. Todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar.
66. Las verdaderas tragedias no resultan del enfrentamiento entre un derecho y una injusticia.
Surgen del choque de dos derechos.
67. Comer con música 



es un insulto, tanto para el cocinero como para el violinista.
68. No se mide el amor por el numero de caricias, sino por la frecuencia con que uno y el otro se comprenden.
69. La alabanza propiamente envilece.
70. Cabe aplicar la crítica, en lo que se afirma de los cubiertos: Nunca uses el cuchillo cuando puedas trinchar con la cuchara.
71. Toda generación se rebela contra los padres y hace amistad con los abuelos.
72. El hombre ha aprendido a volar como los pájaros, solo le queda o falta descubrir cómo hacerlo silenciosamente como ellos.
73. Ciertos vicios menores que opacan las grandes virtudes; y algunas virtudes pequeñas que ocultan grandes defectos.
74. El odio es una forma prolongada del suicidio.
75. “Dime que lees y te diré quién eres”, es un aforismo bastante cierto; pero te conocería mejor lo que lees.
76. La persona que habla de sus inferiores, no tiene ninguno.
77. Toda la vida excepto la vacía, requiere que rompamos un borrador tras otro.
78. Es difícil reconocer la buena suerte, pues se parece mucho a algo que nos hemos ganado.
78. Si no logra usted lo que quiere, es señal  que no lo anhelaba seriamente, o trato de regatear el precio.
79. Hágase indispensable y lograra ascender. Actué como si fuera indispensable, y descenderá hasta ser puesto de patitas en la calle.
80. El esposo moderno cree que el lugar de la mujer está en el hogar; y espera que la esposa regrese allí en cuanto termine su jornada de trabajo.
81. Probablemente hemos tendido más puentes sobre carreteras que sobre los ríos.

Con afecto,
Rubén











jueves, 3 de mayo de 2018

Citas citables: 3 Reader’Digest (1984)



Citas citables: 3 Reader’Digest (1984



41. Jamaz dejo de recordar que el solo existir es divertido.
42. La vida política de un pueblo marca la condición en que se encuentra; marca su nivel moral, marca su temple y energía, su carácter.
43. Si todos calláramos a no ser que supiésemos de lo que estamos hablando, un silencio sepulcral descendería sobre la tierra.
44. Quien no tenga caridad en el corazón, padece de la peor de las dolencias cardiacas.
45. El secreto en el éxito al tratar con un niño está en no ser uno de sus progenitores.
46. Quizás las palabras más productivas del hombre sean las que utiliza para alabar a su esposa.
47. El poder de la buena reputación es como estar muerto entre los vivos.
48. Hacer lo que otros no pueden se llama habilidad innata; hacer más de lo que consigne  la habilidad innata se llama genialidad.
49. Es extraño cuanto tiene uno que saber para saber, que poco sabe uno.
50. El verdadero éxito consiste en vencer el temor al fracaso.
51. “Convenir” en un principio “es la forma más cortes de de disentir.
52. El mejor automovilista es el que conduce con imaginación. Imagina que su familia va en el auto.
53.
¿Porque la ciencia médica no habrá ideado algún método para que nuestros achaques interesen tanto a nuestro prójimo como a nosotros mismos?
54. La ignorancia es una felicidad ciega al olvido.
55. El ayer es un che cancelado; el mañana es un pagare, y el hoy es dinero contante y sonante ¡Aprovéchalo!
55. Todos podríamos aprovechar la lección del estado del tiempo: las criticas no afectan en nada.
56. Quien apura su vida, apura su muerte.
57. La admiración es nuestro cortes reconocimiento de alguien  que se parece a nosotros.
58. De todas las artes la más excelsa  es el arte de convivir en armonía.
59. Amamos a quienes conocen lo peor de nosotros y no nos dan la espalda.
60. Acepta de buen gusto lo que te piden que aceptes.
Acptalo y conviertelo en una ventaja para ti.

Con afecto,
Rubén