Juegos
Olímpicos en la Antigüedad
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En la antigua Grecia, los Juegos Olímpicos (en griego
antiguo: Ὀλυμπιακοὶ Ἀɣώνες Ŏlympiacŏe agōnĕs; en latín: Ludi Olympici) fueron
una serie de competiciones atléticas disputadas por representantes de diversas
ciudades-Estado griegas a partir del año 776 a. C.
Los Juegos Olímpicos se disputaban normalmente cada
cuatro años, el período de tiempo entre juegos era denominado olimpiada.
Durante la celebración de la competición se promulgaba la Ἐκεχερία (ĕkĕchĕiría) o tregua olímpica, para permitir a los
atletas viajar en condiciones de seguridad desde sus ciudades hasta Olimpia.
Los antiguos Juegos Olímpicos fueron bastante diferentes de los modernos; había
menos eventos y sólo los hombres libres que hablaban griego podían competir,
además de que se celebraban siempre en el mismo lugar.
Por fuentes antiguas, entre los participantes más
célebres se encuentra Alejandro Magno, que participó siendo adolescente, siglo
IV a. C.,[1] en carrera de carros.
Los últimos Juegos Olímpicos de la Antigüedad se
celebraron en el 393 d. C., casi doce siglos después de sus comienzos. [2] Tras
la adopción del cristianismo como religión oficial del Imperio romano con el
Edicto de Tesalónica (27 de febrero de 380 d. C.), el emperador Teodosio
prohibió toda celebración pagana, incluidos los Juegos Olímpicos.
La pre paración deportiva
Cuando los niños varones griegos libres cumplían doce
años de edad ingresaban en la palestra, donde se les enseñaba a desarrollar los
músculos y a controlar los nervios. A los dieciséis años entraban al gimnasio,
donde los griegos realizaban ejercicios físicos y atletismo. Los gimnasios
contaban con una pista y lugares de ejercicio al aire libre entre los bosques.
A los veinte años los griegos concluían su formación deportiva donde se les
entregaban las armas y estaban capacitados para participar en los Juegos
Olímpicos.
Antecedentes
Estela funeraria con un relieve donde aparece una
escena de un carro conducido por un auriga y otra figura ante él, quizá un
soldado armado. Se ha tratado de interpretar la escena como una escena bélica
de una hazaña realizada por el difunto o también como una carrera de
carros.[3][4]
Entre los antecedentes de las celebraciones de los
diversos juegos deportivos en la antigua Grecia se ha señalado una posible
conexión con eventos que tenían lugar en Creta durante la época minoica. Entre
las pinturas al fresco de esta época aparecen juegos con toros y boxeadores.
Por otra parte, en un ritón de Hagia Triada parecen representarse carreras y
salto, pero la interpretación de esa escena es dudosa. De hecho, hay
historiadores que rechazan la influencia cretense en los posteriores juegos de
la antigua Grecia.[5]
También ha sido objeto de debate la presencia de
competiciones deportivas en la Grecia micénica, pese a que se ha sugerido que
cuando apareció la religión micénica debió aparecer también el deporte, que
estaría unido íntimamente a ella. También se ha apuntado la posibilidad de que
la representación de un fresco de un carro en una estela funeraria de hacia
1600 a. C. represente una carrera. En un vaso chipriota del período micénico
también se ha creído que están representados el boxeo y la carrera.[6] Por otra
parte, en la crónica de Paros se ofrecen supuestas cronologías de la Edad de
Bronce acerca de la fundación de las Panateneas (1505/4 a. C.), de unos Juegos
de Eleusis (entre 1324/3 y 1308/7 a. C.), de los Juegos Ístmicos (1259/8 a.
C.), de los Juegos Nemeos (1251 a. C.) y de unos Juegos Panjonios (1086/5 a.
C.).[7]
Los certámenes de competencias deportivas aparecen en
obras literarias de la época arcaica, en la que Homero en la Ilíada[8] describe
la celebración de los juegos fúnebres en honor a Patroclo. En ellos se
realizaron pruebas de carrera de carros, pugilato, lucha, carrera a pie,
combates, lanzamiento de peso, tiro con arco y lanzamiento de jabalina. En la
Odisea narra los juegos en honor de Odiseo, en el que se realizaron carreras,
lucha libre, pugilato, lanzamiento de disco y salto.[9] Hesíodo, por su parte,
cita unos juegos en honor de Anfidamante en el que el autor obtuvo la victoria
en un certamen de poesía.[10]
Origen mitológico
Según un relato del geógrafo Pausanias, los juegos
olímpicos fueron creados por Heracles Ideo, uno de los Dáctilos. Este propuso a
sus hermanos una carrera en la que el vencedor sería premiado con una corona de
olivo silvestre y estableció que los juegos se celebrasen cada cuatro años,
puesto que ese era el número de hermanos que formaban los Dáctilos. Otras
tradiciones decían que habían sido fundados por Zeus tras su victoria sobre
Crono,[11] o por el otro Heracles, el hijo de Alcmena.[12]
Origen histórico
Palestra de Olimpia
Comúnmente se estima que los primeros juegos olímpicos
se realizaron en el 776 a. C., cuyo vencedor de la única justa, la carrera del
estadio, fue Corebo de Élide. Estos juegos se desarrollaron bajo el reinado de
Ífito de Élide, a quien se consideraba fundador o renovador de las
olimpiadas.[13] Esta fecha se basa en una lista de vencedores de los juegos
recopilada a finales del siglo V a. C. por Hipias de Élide y desde entonces las
fechas de las olimpiadas se emplearon para definir la cronología de la historia
de la antigua Grecia.[14] Algunos autores, sin embargo, opinan que la fecha de
restablecimiento de los juegos por Ífito ocurrió mucho antes, en 884 a. C.,
debido a un pasaje de Eusebio de Cesarea que indica que no se conservaron los
nombres de los ganadores de las 27 primeras ediciones de los juegos.[15]
Su denominación se debe al lugar de su celebración:
Olimpia, el emplazamiento del santuario más importante del dios Zeus y situada
en el valle del Alfeo. Se celebraban cada cuatro años entre los meses de julio
y agosto.
El valor de los Juegos antiguos fue múltiple:
representó una manifestación religiosa de acatamiento a los dioses; contribuyó
al desarrollo armónico del cuerpo y del alma; favoreció la amistad de los
pueblos y ciudadanos.
La importancia social de los Juegos
Olímpicos
Filipeo.
En las ciudades, los organizaban y dirigían sus
magistrados que representaban en ellos al Estado. La vida pública quedaba
paralizada durante las fiestas ya que se suspendía toda actividad oficial.
Durante ellas solamente se resolvían los asuntos de extrema urgencia. Ejercían
una gran influencia en las relaciones de los Estados, se acudía a ellos desde
los sitios más remotos y se establecían treguas de carácter sagrado. Los juegos
públicos eran una ocasión de acercamiento entre los Estados griegos.
Constituían el alma de las relaciones interhelénicas, puesto que equivalían a
verdaderas asambleas generales del pueblo griego.
Progresivamente, además de las polis de la Grecia
continental, aumentó la participación de las múltiples colonias griegas
diseminadas por las costas del Mediterráneo. Aprovechando la gran afluencia de
gentes, durante esas fechas se celebraba también una gran feria comercial.[16]
Olimpia se convirtió en una poderosa fuerza que aglutinó, con la idea de un
panhelenismo creciente, a todos los emigrantes griegos dispersos por el mundo
helénico.
El término helenístico viene del
verbo hellazein, que significa «hablar griego o identificarse con los griegos»
y se refiere a las sociedades influenciadas por la cultura
griega después de las conquistas de Alejandro Magno.
Alejandro Magno
La participación oficial de las ciudades griegas en
las ofrendas y sacrificios y la colaboración de los particulares creaba una
sensación de hermandad y surgía el sentimiento de la pertenencia a una
estructura sociopolítica superior al de la polis. Paralelamente el espíritu de
competencia, monopolizado tradicionalmente por la nobleza, se extendió al resto
de la sociedad, que sin abandonar aún sus raíces religiosas, infundieron
características más democráticas.
La tregua sagrada
Entrada para los atletas al estadio
Uno de los aspectos más destacados de los juegos era
la tregua sagrada (ἐκεχερία), cuyo
origen se remonta hasta el reinado de Ífito, que hizo inscribir en un disco que
se conservaba en el templo de Hera los términos de la tregua.[17] Esta tregua
suponía la prohibición de toda actividad bélica durante un periodo de duración
desconocida pero del que se sabe que se extendía desde un tiempo antes hasta un
tiempo después del desarrollo de los juegos.
Uno de los aspectos más destacados de los juegos era
la tregua sagrada (ἐκεχερία), cuyo origen se remonta hasta el reinado de
Ífito, que hizo inscribir en un disco que se conservaba en el templo de Hera
los términos de la tregua.[17] Esta tregua suponía la prohibición de toda
actividad bélica durante un periodo de duración desconocida pero del que se
sabe que se extendía desde un tiempo antes hasta un tiempo después del
desarrollo de los juegos.
Inicialmente la tregua incluyó sólo lugares ubicados
en el Peloponeso pero posteriormente se amplió a todas las ciudades que
deseasen participar en los Juegos. Si una ciudad no aceptaba someterse a esta
norma, quedaba excluida de la participación en los Juegos Olímpicos y si,
habiéndola aceptado, violaba la tregua, debía afrontar importantes multas y sus
representantes eran expulsados. [18
El
Peloponeso es una peninsula el corazón de la antigua Grecia, albergando sitios declarados Patrimonio de
la Humanidad por la UNESCO y una infraestructura turística excelente.
Las pruebas deportivas
Una de las características más íntimas de los antiguos
griegos era su espíritu agonístico. La voz griega agón equivalente de la latina
certamen, se aplica a toda lucha que enfrenta a dos adversarios. En los juegos
Olímpicos había diferentes competiciones:
Agones atléticos
De los agones atléticos, las carreras eran las únicas
que podían tener vencedores por sí solas, en cambio el salto de longitud y los
lanzamientos de disco y jabalina figuraban únicamente como tres de las pruebas
que integraban el pentatlón.
Las carreras:
La carrera primordial y más antigua era la de
velocidad que constaba de 192,27 metros (un estadio).
Más tarde, en 724 a. C., se incorporó el diaulo
que
era una carrera de velocidad pero de ida y vuelta.
En el año 720 a. C. se agregó el dólico, cuya
distancia no está clara puesto que algunos le atribuían una medida de siete
estadios, otros de 12 y otros de 24.
Se añadió el hoplitódromo,
una carrera con armamento,
que servía como preparación para la guerra. Los participantes, exclusivamente
adultos, corrían 384 metros armados (la distancia de un diaulo), al principio
con escudo, casco y grebas; más tarde, solo con escudo.
Salto de longitud: de todos los saltos que existen en
la actualidad, el único practicado por los griegos era el de longitud. Los
atletas tomaban impulso y saltaban sobre un foso de tierra. No se median las
longitudes, sino que se comparaban las huellas dejadas por los competidores.
Para ayudarse en los saltos, los atletas llevaban en las manos pesas o
halterios de piedra o de bronce, cuyo peso oscilaba entre los 1 y 5 kg. Algunos
autores de la Antigüedad indican determinadas marcas logradas por los
saltadores que llegan incluso a superar los 16 metros. Hay estudiosos modernos
que las consideran marcas ficticias o producto de errores de transcripción,
pero otros han tratado de explicarlas como resultado de la suma de tres saltos
o con la posibilidad de que el salto fuera triple.[19]
Lanzamiento de disco: Los competidores lanzaban discos
que en un principio eran de piedra y luego pasaron a ser de bronce. El tamaño y
el peso variaban según la categoría de edad de los lanzadores. El disco más
pesado que se ha encontrado pesa 6,6 kilos y mide 33 centímetros de diámetro.
Se trataba de lograr la mayor distancia en los lanzamientos.
Lanzamiento de jabalina: en los lanzamientos no se
valoraba la puntería sino la distancia. La jabalina tenía aproximadamente la
altura del lanzador y el grosor de un dedo. Aunque en su origen se trataba de
un arma de guerra, la de uso deportivo carecía de punta. Los participantes
lanzaban las jabalinas con una correa de unos 50 centímetros a la altura del
centro de gravedad.
Las pruebas deportivas
Una de las características más íntimas de los antiguos
griegos era su espíritu agonístico. La voz griega agón equivalente de la latina
certamen, se aplica a toda lucha que enfrenta a dos adversarios. En los juegos
Olímpicos había diferentes competiciones:
Agones atléticos
De los agones atléticos, las carreras eran las únicas
que podían tener vencedores por sí solas, en cambio el salto de longitud y los
lanzamientos de disco y jabalina figuraban únicamente como tres de las pruebas
que integraban el pentatlón.
Las carreras:
La carrera primordial y más antigua era la de
velocidad que constaba de 192,27 metros (un estadio).
Más tarde, en 724 a. C., se incorporó el diaulo que
era una carrera de velocidad pero de ida y vuelta.
En el año 720 a. C. se agregó el dólico, cuya
distancia no está clara puesto que algunos le atribuían una medida de siete
estadios, otros de 12 y otros de 24.
Se añadió el hoplitódromo, una carrera con armamento,
que servía como preparación para la guerra. Los participantes, exclusivamente
adultos, corrían 384 metros armados (la distancia de un diaulo), al principio
con escudo, casco y grebas; más tarde, solo con escudo.
Salto de longitud: de todos los saltos que existen en
la actualidad, el único practicado por los griegos era el de longitud. Los
atletas tomaban impulso y saltaban sobre un foso de tierra. No se median las
longitudes, sino que se comparaban las huellas dejadas por los competidores.
Para ayudarse en los saltos, los atletas llevaban en las manos pesas o
halterios de piedra o de bronce, cuyo peso oscilaba entre los 1 y 5 kg. Algunos
autores de la Antigüedad indican determinadas marcas logradas por los
saltadores que llegan incluso a superar los 16 metros. Hay estudiosos modernos
que las consideran marcas ficticias o producto de errores de transcripción,
pero otros han tratado de explicarlas como resultado de la suma de tres saltos
o con la posibilidad de que el salto fuera triple.[19]
Lanzamiento de disco: Los competidores lanzaban discos
que en un principio eran de piedra y luego pasaron a ser de bronce. El tamaño y
el peso variaban según la categoría de edad de los lanzadores. El disco más
pesado que se ha encontrado pesa 6,6 kilos y mide 33 centímetros de diámetro.
Se trataba de lograr la mayor distancia en los lanzamientos.
Lanzamiento de jabalina: en los lanzamientos no se
valoraba la puntería sino la distancia. La jabalina tenía aproximadamente la
altura del lanzador y el grosor de un dedo. Aunque en su origen se trataba de
un arma de guerra, la de uso deportivo carecía de punta. Los participantes
lanzaban las jabalinas con una correa de unos 50 centímetros a la altura del
centro de gravedad.
Agones luctatorios
Las mujeres no podían participar en los juegos
Olímpicos. Para ellas se desarrollaban los juegos Hereos.
Lucha: el objetivo de la lucha era derribar al
adversario mediante agarres y presas aunque también había otra modalidad en la
que los contendientes continuaban la lucha en el suelo y entonces para ganar
debían colocar de espaldas sobre el suelo al adversario. Estaban permitidas
llaves dirigidas al cuello, el torso o los brazos, y también las zancadillas,
pero se prohibían las llaves de piernas.[20]
Pugilato: se introdujo en el 688 a. C. En este deporte
se golpeaba al adversario únicamente con los puños. Corresponde al boxeo
actual. En sus comienzos se luchaba con los puños descubiertos, pero más
adelante se utilizaron guantes. El combate finalizaba cuando uno lograba poner
fuera de combate a su adversario o también si uno de los contendientes
levantaba el dedo índice en señal de derrota.[21]
Pancracio: aparece en el 648 a. C. y es análogo a las
artes marciales mixtas, como el judo o el taekwondo. En este deporte había que
vencer al rival pudiendo golpear con cualquier parte del cuerpo al adversario.
También eran válidas cualquier tipo de luxación y presas de dolor pero no se
permitía meter los dedos en los ojos del adversario. El combate finalizaba con
la rendición e incluso la muerte, alcanzando con el tiempo gran brutalidad.
Agones hípicos
Las mujeres no podían participar en los juegos
Olímpicos. Para ellas se desarrollaban los juegos Hereos.
Lucha: el objetivo de la lucha era derribar al
adversario mediante agarres y presas aunque también había otra modalidad en la
que los contendientes continuaban la lucha en el suelo y entonces para ganar
debían colocar de espaldas sobre el suelo al adversario. Estaban permitidas
llaves dirigidas al cuello, el torso o los brazos, y también las zancadillas,
pero se prohibían las llaves de piernas.[20]
Pugilato: se introdujo en el 688 a. C. En este deporte
se golpeaba al adversario únicamente con los puños. Corresponde al boxeo
actual. En sus comienzos se luchaba con los puños descubiertos, pero más
adelante se utilizaron guantes. El combate finalizaba cuando uno lograba poner
fuera de combate a su adversario o también si uno de los contendientes
levantaba el dedo índice en señal de derrota.[21]
Pancracio: aparece en el 648 a. C. y es análogo a las
artes marciales mixtas, como el judo o el taekwondo. En este deporte había que
vencer al rival pudiendo golpear con cualquier parte del cuerpo al adversario.
También eran válidas cualquier tipo de luxación y presas de dolor pero no se
permitía meter los dedos en los ojos del adversario. El combate finalizaba con
la rendición e incluso la muerte, alcanzando con el tiempo gran brutalidad.
Agones hípicos
Los certámenes hípicos se celebraban en el Hipódromo de
Olimpia, un recinto del que no se han conservados restos arqueológicos debido a
la acción del río Alfeo.
Carreras de carros:
gozaban de gran popularidad de los
juegos olímpicos. El carro tenía dos ruedas, el auriga estaba de pie, con las
riendas en su zurda y el látigo en la diestra. El carro podía ser tirado por
cuatro caballos (cuadriga) o por dos (biga). Las carreras de cuadrigas
comenzaron en el año 680 a. C. Con el tiempo se introdujeron también carreras
de bigas y cuadrigas para potros y carreras de carros tirados por mulos. Otra
modalidad era el kalpe, que consistía en una carrera de carros en la que el
auriga debía bajarse del carro en la última vuelta y seguir a pie hasta la
meta, sujetando las riendas de los caballos.[22]
Carreras de caballos: se introdujeron en el 648 a. C.
Los jinetes no usaban estribos e iban descalzos. Usaban látigo para fustigar al
caballo.[23
Pentatlón en los juegos panhelénicos
de la Antigüedad
El pentatlón (en griego: πένταθλον) fue una de las
competencias de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad y de otros Juegos
Panhelénicos en la Antigua Grecia. El nombre deriva del griego antiguo pente
(cinco) y athlon (competición). Consistía en cinco eventos deportivos
realizados en un día. El primero era el stadion, una corta carrera a pie.
Posteriormente se competía en lanzamiento de jabalina, lanzamiento de disco y
salto de longitud. El orden en que se realizaban estas tres competencias sigue
sin quedar claro. Por último, el quinto evento era lucha griega.
Los atletas de esta competencia eran considerados
inferiores respecto a los deportistas especializados en un único deporte, pero
superiores en el desempeño general, al ser atletas más equilibrados.[1] El
entrenamiento en el pentatlón era parte del servicio militar, pues cada uno de
los cinco eventos estaba pensado para ser útil en batalla.[cita requerida]
El pentatlón es una disciplina de los Juegos Olímpicos
modernos desde la olimpiada de Estocolmo 1912, aunque con algunas variaciones.
En ese año la distancia de la carrera inicial se estableció en 200 metros y la
competencia final de lucha griega se sustituyó por una carrera de 1500 metros.
La disciplina ha tenido múltiples cambios desde entonces, distanciándose de su
versión de los Juegos Olímpicos de la antigüedad.[2]
Según Aristóteles los jóvenes más bellos eran los
participantes en el pentatlón, puesto que estaban igualmente dotados para la
fuerza y la velocidad.[24] Estaba compuesto por cinco actividades: salto de
longitud, carrera, lanzamiento de disco, jabalina y lucha.[25] Se incorporó a
los Juegos Olímpicos en el año 708 a. C.
Concursos artísticos
Según Aristóteles los jóvenes más bellos eran los participantes
en el pentatlón, puesto que estaban igualmente
dotados para la fuerza y la velocidad.[24]
Estaba compuesto por cinco actividades: salto de longitud, carrera,
lanzamiento de disco, jabalina y lucha.[25] Se incorporó a los Juegos Olímpicos
en el año 708 a. C.
En Olimpia también tuvieron lugar una serie de
concursos artísticos. Desde el año 396 a. C. había concursos de heraldos y de
trompeteros. Más tarde, en época de Nerón, se agregaron competiciones
musicales, de cantores y de actores.[26][27]
Carrera de hombres con escudo
Salto de longitud
Pugilato
En Olimpia también tuvieron lugar una serie de
concursos artísticos. Desde el año 396 a. C. había concursos de heraldos y de
trompeteros. Más tarde, en época de Nerón, se agregaron competiciones
musicales, de cantores y de actores.[26][27]
El
desarrollo de los juegos
Un año antes del comienzo
de las competiciones, los atletas que aspiraban a participar en ellas debían
entrenarse en sus propias polis, un mes antes de las pruebas en Elis (ciudad situada a 50
kilómetros de Olimpia). La condición de griego era indispensable para poder
participar, requisito que terminó con la conquista romana.
Se supone que la duración
de los Juegos era de cinco días y que los diferentes concursos llegaron a ser
23, sin incluir entre ellos los musicales o culturales.
Tampoco hay certeza del
orden en que se desarrollaban los concursos pero partiendo de las hipótesis más
lógicas es posible recomponer un programa aproximado de las diversas ceremonias
y pruebas atléticas.
En las vísperas de los
Juegos Olímpicos, jueces, atletas y entrenadores abandonaban Elis y se dirigían
a Olimpia ante el altar de Zeus, los atletas, padres, hermanos hacían un
juramento que no iban a delinquir en nada contra los Juegos Olímpicos. Los
atletas también hacían un juramento manifestando que durante 10 meses sucesivos
habían seguido estrictamente las normas del entrenamiento.
El festival olímpico
comenzaba con sacrificios rituales en honor de Zeus y de Pélope. Al día siguiente
empezaban los eventos competitivos. El primer día se realizaban competiciones
para niños: carrera, pugilato y lucha. El segundo día estaba destinado a las
carreras de adultos (estadio, diaulo y dólico) y también a la lucha, el
pugilato y el pancracio. Estas pruebas continuaban durante el tercer día y, por
la tarde, se desarrollaba la carrera con armas. El cuarto día empezaba con la
prueba del pentatlón y por la tarde se desarrollaban actividades ecuestres en
el hipódromo. En el quinto día tenían lugar las carreras de carros tirados por
caballos, que eran el espectáculo olímpico más emocionante. Era la jornada
aristocrática por excelencia debido a que se trataba de la prueba más costosa.
Como el vencedor era el dueño de la cuadriga o el caballo ganador, podía serlo
una mujer. El sexto día era el cierre de los juegos, se realizaba una procesión
de acción de gracias, un banquete para los vencedores y la entrega de premios.[33]
Los premios
Los ganadores de las
diversas pruebas eran aclamados por el público, que les arrojaban flores y
hojas frescas y recibían un premio que consistía en una corona de olivo
salvaje. También existía la costumbre de ceñir una cinta de lana en la cabeza
del vencedor. Además, en épocas posteriores se otorgaba también al vencedor una
hoja de palma.
La ceremonia de entrega de
premios se realizaba en la entrada del templo de
Zeus. Los heraldos proclamaban el nombre, el
lugar de nacimiento, el linaje y la prueba de cada uno de los vencedores. Estos
se presentaban con la cinta ceñida a la cabeza y la rama de palma en la mano
derecha y el helanódica más
antiguo los coronaba con la rama de olivo.
También se permitía que los
vencedores pudieran dedicar una estatua con su imagen como conmemoración de su
victoria. Por otra parte, los nombres de los vencedores también figuraban en un
registro oficial. Al regresar a sus polis los ganadores eran recibidos como
héroes; poetas y oradores narraban sus hazañas y en algunas ciudades recibían
recompensas monetarias.[34]
El ocaso de
los Juegos Olímpicos
A partir
del siglo IV a. C. los macedonios participaron también en los juegos olímpicos. Filipo II ganó
en la carrera de carros en tres olimpiadas consecutivas.[35] Tras la conquista romana de Grecia, estos también participaron de
los juegos.[36]
Se han mencionado múltiples
causas que contribuyeron al declive de los juegos, entre ellas las derivadas de
la pérdida de la autonomía política de los griegos, el auge del cristianismo,
las invasiones de los hérulos, el
aumento del profesionalismo que derivaba en mayor brutalidad y corrupción para
la obtención de triunfos, un menor prestigio de Olimpia debido a la
organización de juegos deportivos alternativos y la influencia de pensadores
como los sofistas en la educación
griega, además de otros factores socioeconómicos y desastres naturales.[37]
Aunque a principios
del siglo III la
riqueza monumental de Olimpia se hallaba en su plenitud, a mediados de ese
mismo siglo tuvo lugar una invasión de los hérulos, y no se conservan registros de vencedores olímpicos de los siguientes
ochenta años, por lo que aunque probablemente los juegos siguieron realizándose
con regularidad, no hay certeza de lo que ocurrió en Olimpia durante esos años.[38]
El último ganador de los
Juegos Olímpicos conocido fue Varazdat, un príncipe de Armenia, en el
385. Tras la adopción del cristianismo como religión oficial del imperio con el Edicto de Tesalónica (27 de febrero 380), el emperador Teodosio I prohibió
los ritos paganos en el año 392. En
395-396 las hordas godas invadieron y saquearon Olimpia y en el 408, Teodosio II y Honorio emperadores de los imperios romanos de occidente y oriente,
decretaron la destrucción de los templos y lugares dedicados a dioses paganos.
En 426 los templos y otros edificios de Olimpia fueron incendiados.[39
Con afecto,
Ruben
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