viernes, 26 de agosto de 2022

El programa de eutanasia Nazi

 

El programa de eutanasia Nazi

 

 

Los centros de "eutanasia", Alemania 1940-1945


Cementerio de Hadamar donde las víctimas del exterminio por eutanasia de Hadamar fueron enterradas. Esta fotografía fue tomada hacia el final de la guerra. Hadamar, Alemania, abril de 1945.


 Mapa de centros de eutanasia


 

 

En el uso nazi, la palabra "eutanasia" se refería al exterminio sistemático de aquellos alemanes a quienes los nazis consideraban "que no merecían la vida" por supuestos defectos o enfermedades genéticas. A partir del otoño de 1939, se establecieron instalaciones de gaseo en Bernburg, Brandenburg, Grafeneck, Hadamar, Hartheim y Sonnenstein. Los médicos seleccionaban a los pacientes y eran transferidos desde las clínicas a uno de estos centros de gaseo donde eran asesinados. Después de que la indignación pública obligara a poner fin a los exterminios centralizados, los médicos empezaron a aplicar inyecciones letales a quienes eran seleccionados para la "eutanasia" en las clínicas y los hospitales de toda Alemania. De esta manera, el programa de "eutanasia" continuó y se expandió hasta el fin de la guerra.

 

 Fuente:

 

   US Holocaust Memorial Museum

 

El término “eutanasia” (literalmente, “buena muerte”) se refiere usualmente a causar la muerte sin dolor de un individuo con una enfermedad crónica o incurable.

 En el uso nazi, sin embargo, “eutanasia” se refería a la matanza sistemática de los discapacitados mentales y físicos que estaban internados en instituciones, sin el conocimiento de sus familias.

 

Se piensa que el planeamiento del programa de eutanasia empezó en julio de 1939.


 

 En octubre de 1939 Hitler firmó una autorización secreta para proteger a los médicos, el personal médico, y los administradores que participaban en el programa de posibles procedimientos penales en su contra; esta autorización fué antedatada al 1 de septiembre de 1939, para sugerir que el programa de eutanasia estaba relacionado con medidas de guerra. El nombre de clave de esta operación secreta era T4, en referencia a la dirección de la calle (Tiergartenstrasse 4) de la oficina que coordinaba el programa en Berlín. Seis instalaciones de gaseamiento fueron creados como parte del programa de eutanasia: Bernburg, Brandenburg, Grafeneck, Hadamar, Hartheim, y Sonnenstein.

 

Las víctimas del programa de eutanasia incluían originalmente niños y adultos con incapacidades o anomalías físicas o con enfermedades mentales. Los médicos de T4 seleccionaban pacientes para la muerte. Estos médicos raramente examinaban personalmente a los pacientes en este proceso; a menudo basaban sus decisiones sobre los documentos médicos y los diagnósticos del personal de las instituciones donde las víctimas se hallaban internadas.

 

Robert Wagemann



 

 

Robert y su familia eran testigos de Jehová. Los nazis consideraban a los testigos de Jehová como enemigos del estado por su negación a tomar un juramento de lealtad a Adolf Hitler o a servir en el ejército alemán. La familia de Robert continuó sus actividades religiosas a pesar de la persecución nazi. Poco antes de que naciera Robert, su madre fue encarcelada brevemente por distribuir materiales religiosos.

 La cadera de Robert fue dañada durante el parto, dejándolo incapacitado físicamente. Cuando Robert tenía cinco años, fue ordenado a presentarse para un reconocimiento médico en Schlierheim. Su madre oyó por casualidad comentarios de los empleados de "poner a dormir" a Robert. Temiendo que intentaban matarlo, la madre de Robert lo agarró y se fue corriendo de la clínica. Los médicos nazis habían empezado un asesinato sistemático de aquellos que consideraban incapacitados físicamente y mentalmente en el otoño de 1939.

 

   

 

Los que eran seleccionados eran transportados por el personal de T4 a los sanatorios que servían como instalaciones centrales de gaseamiento. Les decían a las víctimas que iban a someterse a una evaluación física y tomar una ducha para desinfectarse. En vez, eran asesinados en cámaras de gas usando monóxido de carbono puro.

 Sus cuerpos eran inmediatamente quemados en crematorios adyacentes a los edificios de gaseamiento. Las cenizas de las víctimas cremadas eran tomadas de una pila común y puestas en urnas sin preocuparse de la identificación correcta.

 Una urna era enviada a la familia de cada víctima, junto con un certificado de muerte enumerando una causa y fecha de muerte ficticia. La muerte imprevista de miles de personas hospitalizadas, cuyos certificados de muerte enumeraban causas y lugares de muerte extrañamente similares, dio lugar a sospechas. Eventualmente, el programa de eutanasia se convirtió en un secreto a voces.

 

Hitler ordenó parar el programa de eutanasia al fin de agosto de 1941, dado el conocimiento público generalizado de la medida y la estela de protestas privadas y públicas sobre las matanzas, especialmente de miembros del clero alemán. Sin embargo, esto no significó el fin de la operación de las matanzas de eutanasia. En agosto de 1942, las matanzas recomenzaron, aunque secretamente. Las víctimas ya no eran asesinadas en instalaciones de gaseamiento centrales, sino por inyección letal o sobredosis de drogas en varias clínicas dispersas por toda Alemania y Austria. También muchas de estas instituciones privaban sistemáticamente las víctimas adultas e infantiles de comida. El programa de eutanasia continuó hasta los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, creciendo y llegando a incluir una amplia gama de víctimas: los llamados asociales, pacientes geriátricos, víctimas de bombardeos, y extranjeros que hacían trabajos forzados.

 

El programa de eutanasia - Fotografía


El centro de eutanasia de Kaufbeuren. Alemania, 1945.


 El castillo de Hartheim, un centro de matanza de eutanasia donde personas con incapacidades físicas y mentales fueron asesinadas por gaseamiento y inyección letal. Hartheim, Austria, fecha incierta


 


Médico nazi, Karl Brandt, director del programa de eutanasia. 27 de agosto de 1942  


Friedrich Mennecke, un médico del programa de eutanasia que estaba a cargo de enviar pacientes a ser gaseados. Fue condenado a muerte en 1946. Alemania, fecha incierta.

 

 

Durante la fase inicial de las operaciones, de 1939 hasta 1941, alrededor de 70.000 personas murieron en el programa de eutanasia. En el procedimiento del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (1945-1946), se calculó que el número total de víctimas era de 275.000 personas.

 

El programa de eutanasia estableció el uso de las cámaras de gas y los crematorios para el asesinato sistemático. Los expertos que participaron en el programa de eutanasia fueron instrumentales en el establecimiento y la operación de los campos de exterminio usados después para llevar a cabo la “solución final”.

Con afecto,

Ruben

lunes, 22 de agosto de 2022

Augusto Ballerini


 

Augusto Ballerini

 

Augusto Ballerini (20 de agosto de 1857-28 de febrero de 1902), fue un pintor argentino de retratos, escenas históricas y paisajes.

Biografía y Obras

 

Sus primeros estudios artísticos los realiza con el pintor Francesco Romero, maestro de importantes pintores argentinos de fines del siglo XIX. Continúa su aprendizaje en Italia, ingresando en el Instituto Real de Bellas Artes, y, luego, con Cesare Maccari.

 

Al regresar a Argentina, se dedica a realizar retratos de personajes importantes de la época, escenas históricas y de costumbres. También, pinta paisajes, en un estilo naturalista y en "plein air" hacia el final de su carrera.

 

En 1892 es parte de la excursión científica al litoral argentino paraguayo y brasileño del Instituto Geográfico Argentino en donde se desempeña como dibujante y realiza los bocetos para su obra "La cascada del Iguazú", actualmente en el acervo del Museo Nacional de Bellas Artes.

 

Por motivos económicos, se dedica a la enseñanza privada y a colaborar en el diario "La Nación" en donde realiza numerosos grabados.

 

Con los artistas Ángel della Valle y Ernesto de la Cárcova, crea "La colmena", institución dedicada a la promoción y exhibición de obras de arte. Fue miembro de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes.

 

En 1895, el gobierno compra el primer cuadro de un pintor nacional para el Museo Nacional de Bellas Artes, "Una noche de luna en Venecia", realizado por Ballerini.

 

Entre sus cuadros más importantes se encuentran: "Retrato de Lucio Correa Morales", "Paso de los Andes" y "La última voluntad del payador".


 La cascada del Iguazú

Florence

Florencia
 

Cruce de la cordillera


Gitana

Paso de os Andes



La provincia

 


 Caballeria

 


Virgen de  Lujan



 Desnudo

Canpesino
Mujeres

Rancho
Orillas del mar

Vendedora de frutas
Con afecto,
Ruben



miércoles, 10 de agosto de 2022

María Parado de Bellido

 

María Parado de Bellido


 

(Huamanga, 1761 - Ayacucho, 1822) Heroína peruana de la época de la independencia. Se cree que fue hija natural, y lo único que se sabe de su padre es que procedía del Alto Perú. En 1776 contrajo matrimonio en Huamanga con Mariano Bellido, de quien tuvo siete hijos.


María Parado de Bellido

En 1820 parte de su familia se integró al grupo de patriotas organizado en Paras (Cangallo), con el fin de colaborar con la guerrilla auspiciada en la sierra central por el general Álvarez de Arenales, que obedecía a la estrategia del general José de San Martín encaminada a desgastar al ejército realista. Mariano Bellido y sus hijos actuaron como correos del ejército patriota en la región de Huamanga, y su misión principal consistió en dar cuenta de los movimientos de las tropas realistas.

En 1822 el virrey José de la Serna ordenó a las tropas del general José Canterac, acantonadas en Jauja, que se combatiera la insurrección popular organizada en Huamanga. Canterac encomendó a la compañía al mando del general Carratalá la tarea de reprimir el movimiento ayacuchano. Fue en esa coyuntura que uno de los hijos de María Parado, Tomás Bellido, fue hecho prisionero y fusilado por los realistas ya acantonados en Cangallo. Este hecho motivó que María Parado de Bellido se integrara al movimiento patriota y colaborara con su esposo en las tareas de espionaje.

Debido a su condición de analfabeta, dictaba las cartas dirigidas a Mariano Bellido a un amigo de confianza que, a su vez, se encargaba de trasladar la información al cuartel del guerrillero patriota Cayetano Quiroz. Gracias a ello, los patriotas fueron avisados a tiempo de la planeada incursión del ejército realista al pueblo de Quilcamachay el 29 de marzo de 1822, y la localidad pudo ser evacuada a tiempo.

No obstante, la persona a través de la que María Parado enviaba su correspondencia fue capturada ese día por unos sacerdotes leales al virrey, que lo entregaron al general Carratalá. El general conoció así las actividades que realizaba María Parado, ya que una de las cartas llevaba su firma. Las tropas españolas rodearon la vivienda en que María Parado se hallaba en compañía de sus hijas y la capturaron. Llevada ante el general Carratalá, María Parado se negó a contestar las preguntas encaminadas a desarticular la red de información, desechó las ofertas de recompensa y tampoco se inmutó al ser advertida de que su casa sería quemada si no colaboraba.

Su actitud motivó que fuera condenada a morir fusilada. El 1 de mayo de 1822 fue paseada por los alrededores de la plaza de armas de Huamanga, al tiempo que se voceaba su delito de traición, y luego murió ante el pelotón de fusilamiento en la Pampa del Arco. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de la Merced.

Cuando la independencia fue consolidada por el general Simón Bolívar, el Libertador otorgó a las hijas de María Parado de Bellido una casa que había pertenecido a un soldado realista en Huamanga, mediante un decreto de 1826. Poco después fue declarada mártir de la independencia. Un importante colegio nacional para mujeres de Lima lleva en la actualidad su nombre.


 

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de María Parado de Bellido». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/parado.htm [fecha de acceso: 10 de agosto de 2022].

Con afecto,

Ruben