martes, 4 de julio de 2023

Poemas de Magda Portal

 

 

Poemas de Magda Portal









Poesía de Perú



 

Magda Portal (Barranco, 27 de mayo de 1900 – 11 de julio de 1989), fue una poeta, narradora, activista social y miembro fundadora de la APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) al lado de Víctor Raúl Haya de la Torre quien más tarde fundaría un partido, el partido aprista peruano (PAP) en 1930. En este partido militó durante veinte años (1928-1948), pero renunció al no estar de acuerdo con su aparente cambio de orientación hacia posturas según ella más conservadoras. José Carlos Mariátegui elogió su obra poética, y la calificó como la «primera poetisa del Perú». Fue la primera poeta mujer de la corriente vanguardista, no solo del Perú sino de toda Latinoamérica. Destacó además por su activismo social, particularmente a favor de los derechos civiles de las mujeres. Fue la primera representante del feminismo militante en el Perú.

 

Liberación

Un día seré libre, aún más libre que el viento,

será claro mi canto de audaz liberación

y hasta me habré librado de este remordimiento

secreto que me hunde su astilla al corazón.

Un día seré libre con los brazos abiertos,

con los ojos abiertos y limpios frente al sol,

el Miedo y el Recuerdo no estarán encubiertos

y agazapados para desgarrarme mejor.

Un día seré libre… Seré libre presiento,

con una gran sonrisa a flor de corazón,

con una gran sonrisa como no tengo hoy.

Y ya no habrá la sombra de mi remordimiento,

el cobarde silencio que merma mi emoción.

Un día habré logrado la verdad de mi Yo!

 

César Vallejo

César Vallejo se nos fue muriendo

todos los días poco a poco

Se moría a pedazos

 

Primero se murió en Santiago

de Chuco luego en Trujillo

y después

se murió tras los barrotes

de una cárcel de aldea

 

La madre las hermanas

y aquella dulce Rita

de junco y capulí

y el padre hacedor de sus huesos

y nada más

todos fueron muriéndolo

y antes y siempre

la roja llaga del Perú

sangrándole

por todos los costados

 

No podía vivir así

Apurando sus hieles

se fue a París a España

Hambre de ser

de ver el Sol desde otros horizontes

los paisajes los hombres

sus ansias de vivir sus sueños

 

Hambre de pervivir

de vivir y sufrir

por quienes y por todos

Hambre de recrearse aupándose

sobre sí mismo

hambre de hombre integral

 

Nadie sabía mucho de Vallejo

apenas los amigos algunos

los poetas tal vez

que es otra forma de amistad

tal vez los enemigos

¿tenía acaso César enemigos?

pero él seguía con su muerte a pausas

a retazos

moría diariamente sin esperar el día

 

Cuando dejó el Perú

se fue tras de su muerte

 

Imprecación

Que traspasen los Andes sus murallas

viejas de tiempo y de tragedia

que crucen los caminos de los Incas

que recorrió Túpac Amaru

los ríos tumultuosos

los valles y las altas sierras

que hiendan los oídos de los pueblos

arrinconados en su inercia

y se estremezca la raíz profunda

a la sangre del Perú su raza

Hay que decir palabras como puños

en mitin de protesta

palabras como piedras

palabras como flechas

Alzadas a los cielos

semejarán banderas desplegadas

agitadas o tensas

y se oirán en el rugir del viento

por encima del mapa del Perú

y sobre el mar y más allá

señalando la ruta de los hombres

por los senderos nuevos

 

Ciega

Como un Lázaro

envuelta en vahos cálidos

rasgada su mortaja de silencio

 

Pero más tarde habrá perdido toda su sonoridad

—en el ruido de las grandes ciudades

en la angustia de los puertos atravesados de promesas

y en el afán multicolor de

los barcos dejados a prisa—

 

Mas su eco —hebra de seda suave—

atara el corazón al pensamiento

para establecer la corriente del

Recuerdo

 

Obsesión

Vacío que no acabas de llenarte jamás,

veo que me haces, sin querer, avanzar!

 

Pero llegaste

para quien mis brazos

se abrieron en cruz

y las arañas del sueño tejieron

la seda infinita de la amnesia

 

conquistador ilusionado

de mis tribus salvajes de tristeza

donde llevaste la religión de una

alegría nueva como los aeroplanos

sobre las selvas vírgenes

 

Hoy el traje de nuestras almas

es el arcoíris de la sonrisa

 

Arcos

hoy creo todo falso

en este amor de humo

desde los dos estanques

vidriados de tus ojos

donde se inmovilizan mis pupilas

hasta la realidad emocionada

de tus dos manos infinitas

 

solo es verdad la angustia de esta noche

palpable entre mis manos frías

y el llanto que me cae para adentro

y este deseo de pedir perdón

 

¡Ambiguas esmeraldas de mi risa!

Decoración fastuosa de mis cenefas de tristeza

como dos ojos verdes que han visto mucho el mar

y que sienten nostalgias de dormir en su seno

 

Bendita seas Hora

porque afirmas la angustia

de que este amor solo es un sueño.

 

Dudas

tengo una hermana así pequeña

es mi hermana menor

la póstuma de dichas

a veces le adivino los silencios que se extienden

las sonrisas a medias

el miedo que la inunda

¡cuando me ve ya muerta!

¡tantas veces he muerto! ya no recuerdo cuántas

trata de defenderme

y defenderse ella

con su débil afecto intransferible agobiada vencida íngrima

de esperanzas

de cansancios de sueños

los soñados despierta

llega a sentir el peso de la vida y el miedo de mi muerte

¡si pudiera quedarme aún un poco más!

morir y no morir

asida a la ternura a las horas que pasan

como el reloj de arena

solo que nadie invierte su caída y sigue deslizándose sin tregua

¿cómo será cuando no esté mi sombra

mi presencia

mi silencio mi nada

mi paso por la tierra?

ella lo intuye

y tiembla

y no poder decirle

voy a quedarme para siempre

y devolverle el aire

y el aliento

o tal vez no tal vez

lo que ella teme es eso

que no me vaya nunca con esta eternidad

de mis días sin días que pasan como río

profundo sin moverse

apenas

 

Neurosis

Mis nervios vibran, crujen,

mis nervios son cual cuerda

tesante y dolorida

de una caja de música ya vieja.

 

Mis nervios lloran, claman.

Mis nervios dicen: quieta!

a la mano que sigue en el manubrio

dando la vuelta.

 

Y un día, todos juntos,

reventarán con hondo son.

Y quedará vacía

la caja -vieja música bohemia-

del corazón.

 

Círculos violeta

Humareda de angustia hasta ahogar las lágrimas de las estrellas

Caminaba por el camino sin direcciones, estremecida por los fantasmas

de la neurastenia

Y es que en el fondo de las entrañas, con un chisporroteo tenue, sintió

el hervor de una vida que no era la suya

AMOR

Pero es que el Amor encierra la única razón del HIJO?

Ya debiera encenderse dos ojos profundos la ceguera criminal de la

Naturaleza

Para qué?

Todas las noches mirándose en el espejo de su carne —fatigada y enferma

por el proceso lento, se le apretaba el corazón —y hubiera querido, con el

espíritu de rodillas, amanecer como si fuera todo un sueño

¿PARA QUÉ?

Le quemaba el hierro de la pregunta

Sus pulmones mordidos por la tuberculosis, su soledad, su vida sin

objeto, vagabunda en la vastedad hostil de la tierra

Para qué pues el hijo? La prolongación de las lágrimas mudas, del

abandono, del extravío? La prolongación de las miserias del mudo!

Y la negación rotunda no le rasgaba las entrañas

Todos los días hervía un poco más aquel fermento del acaso

De sus ojos brillantes y lánguidos salía a bailarle en las orejas y en la cara

extenuada

Y en verdad sentía como si llevara en su vientre todo el dolor de la

humanidad

Los fantasmas de neurastenia le hundían sus dedos en las cedillas del

cerebro

En sus ojos empezaron a inmovilizarse los paisajes más rojos

 

 

Cuando llegó la hora, cayeron sobre sus pupilas los telones de la indiferencia

Le miró curiosamente —como una muñeca de biscuit

Tenía claridad de aurora en las pupilas, y las carnes suavemente rosadas

—Era una niña

Lloraba —estremeciendo la dulce masa de su carne

Le envolvió en unos trapos y se echó a andar por las calles —como siempre,

no llevaba dirección

Al fondo divisó en su mole blanca, el Hospicio de Huérfanos —Retrocedió

—Incubador de esclavos y asesinos

Caminó en sentido contrario —La masa negra del río, tan profunda y

tan negra, que parecía inmóvil, copiaba al panorama del cielo

Le miró largo rato recostada en un árbol

Después envolvió a la niña en su amplio abrigo, y sencillamente, la arrojó

El río se abrió en un punto para dejar pasar al huésped —y se volvió

a cerrar

Solo un instante se quebraron las estrellas en sus ondas revueltas

La MADRE tomó el regreso a su posada —bañada de indiferencia—

Se insinuaba la aurora —como en los ojos de la niña

Todos los pájaros lloraban


Con afecto,

Ruben

Magda Portal

 

Magda Portal




Fuente: Wikipedia

La Enciclopedia Libre

María Magdalena Julia del Portal Moreno (Barranco, 27 de mayo de 1900 - 11 de julio de 1989),1 más conocida como Magda Portal, fue una poeta, narradora, activista social y miembro fundadora de la APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) al lado de Víctor Raúl Haya de la Torre quien más tarde fundaría un partido, el partido aprista peruano (PAP) en 1930. En este partido militó durante veinte años (1928-1948), pero renunció al no estar de acuerdo con su aparente cambio de orientación hacia posturas según ella más conservadoras. José Carlos Mariátegui elogió su obra poética, y la calificó como «la primera poetisa del Perú». Fue la primera poeta mujer de la corriente vanguardista, no solo del Perú sino de toda Latinoamérica. Destacó además por su activismo social, particularmente a favor de los derechos civiles de las mujeres. Fue la primera representante del feminismo militante en el Perú.

 

Biografía



Con hermanos Peralta

Fue la segunda hija del matrimonio de Pedro Pablo Portal Ortega y Rosa Amelia Moreno del Risco, que llegaron a tener cuatro hijos en total; tres mujeres y un hombre. Nació en Barranco, balneario de Lima. Tenía tres años de edad cuando su familia se trasladó al Callao, instalándose en un casa cercana a Bellavista, donde su padre trabajaba en el negocio inmobiliario. Tenía cinco años cuando su padre murió, víctima de una repentina enfermedad pulmonar, dejando en desamparo a su familia. Su madre tuvo entonces que ganarse la vida haciendo trabajos de costura, hasta que un día, debido a unas deudas impagas, le embargaron la casa. Este suceso marcó la vida de Magda y, como ella cuenta en su autobiografía, fue su primer contacto con la injusticia. Su madre volvió a casarse y tuvo otros hijos. La vida familiar transcurrió a partir de entonces en continuos cambios de lugares de residencia.2

 

Magda cursó estudios escolares y terminó la media-comercial. Empezó a trabajar en diversos oficios: ayudante de un estudio fotográfico, de una agencia de comisionistas, de un taller de litografía. Tenía 17 años cuando empezó a frecuentar las aulas de la Universidad Mayor de San Marcos, como alumna libre. Ella misma cuenta que entraba en un aula, se sentaba para escuchar las clases y nadie se lo impedía. Hizo amistad con varios alumnos universitarios y jóvenes intelectuales, algunos que ya apuntaban a ser notables poetas y escritores, como César Vallejo, Alcides Spelucin y Antenor Orrego.3

 

Los que le conocieron en esa época la describen como bella y casi angelical; tenía ojos azules y cabellos rojizos y rizados. Su contextura delgada y fina contrastaba con su carácter emprendedor e impetuoso. Sus amigos, los jóvenes políticos de entonces (como Haya de la Torre, Manuel Seoane Corrales, los hermanos Federico y Reynaldo Bolaños) la cortejaban y le llamaban «La muñeca».4

 

Tuvo una relación de pareja con Federico Bolaños, poeta y publicista huancaíno, unión de la que nació una hija, llamada Gloria (1923). Pero se separó de Federico y se convirtió en pareja de su cuñado, Reynaldo Bolaños, también poeta, más conocido por su seudónimo de Serafín Delmar. Los tres publicaron la primera revista literaria vanguardista del Perú, Flechas (1924).5

 

Trayectoria literaria



Ya por entonces mostraba inquietudes literarias y escribía cuentos y poemas. Su primera composición publicada apareció en 1920, en la revista Mundial. Era un poema titulado «En voz baja…» y que suscribió con el seudónimo de Tula Sovaina.6 También por esa época nacieron sus inquietudes políticas y sociales, y conoció a Víctor Raúl Haya de la Torre, cuando este, entonces líder estudiantil, encabezó la protesta por la consagración del Estado al Corazón de Jesús, que fue reprimida severamente por la dictadura de Augusto B. Leguía, ya en trance de perpetuarse en el poder.

 

En 1923, concursó en los Juegos Florales de la Universidad Mayor de San Marcos con el seudónimo de Lorelei, presentando una serie de tres poemas titulados «Nocturnos», que resultó ganadora del primer premio. Pero cuando los organizadores vieron que se trataba de una mujer, no quisieron cambiar la costumbre medieval de que el varón ganador le dedicará su composición a una dama y decidieron crear un premio especial para Magda, dando el primer premio al que había quedado segundo, el poeta Alberto Guillén. Pese a que todo eso le pareció una absurda discriminación, Magda aceptó, pero llegado el momento de recibir el premio, viendo que se lo entregaría el mismo presidente Augusto B. Leguía, abandonó la ceremonia. El poeta José Gálvez Barrenechea, miembro del jurado, se encargó de leer su poema.7 Esta composición formó parte del primer poemario de Magda, titulado Ánima absorta, que nunca publicó y que años después destruyó. El episodio de los Juegos Florales fue cubierto por la prensa de entonces, y gracias a ello, Magda se hizo muy conocida, creándose la imagen de una contestataria impetuosa.

 

Acompañó a Serafín Delmar en su viaje a Bolivia en 1925. De vuelta al Perú, se relacionó con el grupo que lideraba José Carlos Mariátegui, colaborando con la revista Amauta. También promovió las Universidades Populares González Prada.8 En coautoría con Serafín Delmar publicó un libro de cuentos titulado El derecho de matar (1926).9

 

En 1927 publicó su primer poemario, titulado Una esperanza y el mar, que se imprimió en los talleres de la Editorial Minerva, de propiedad de José Carlos Mariátegui. Esta obra la consagró como la primera poeta mujer de la corriente vanguardista, no solo del Perú sino de toda Latinoamérica.6 El mismo Mariátegui elogió su obra poética, dedicándole un espacio en sus 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, calificándola como la «primera poetisa del Perú».10

 

 

Célula de desterrados apristas en México, 1929. De izquierda a derecha: Esteban Pavletich, Carlos Manuel Cox, Magda Portal, Serafín Delmar, Haya de la Torre, Enríquez y Vásquez Díaz. La niña es Gloria, la hija de Magda.

Incursión en la Política



Junto con Serafín fue implicada en un supuesto "complot comunista", siendo desterrados ambos por el gobierno de Leguía (1927). Pasó a Cuba y luego a México.8 Se afilió al APRA (1928), fundado por su amigo Haya de la Torre, quien le animó a dejar la poesía y a dedicarse a la política.11 Efectuó una gira por las Antillas y Colombia, para dar a conocer los planteamientos apristas, cuyo eje era el antiimperialismo y la lucha antioligárquica.8

 

Mariátegui la invitó a adherirse a su recién fundado Partido Socialista Peruano, pero ella, pese a que siempre consideró al Amauta como su maestro, no aceptó, pues consideraba necesario un partido nacionalista y antiimperialista, como el APRA. No obstante, junto con sus compañeros apristas, concertó un encuentro con Mariátegui, para dilucidar el asunto, y emprendió el regreso a Sudamérica. Pasó en barco por la costa peruana, pero no pudo desembarcar, pues existía la orden de detenerla. Continuó el viaje hacia Chile y arribó a Valparaíso. De allí pasó a Santiago, donde sufrió una prisión de ocho días, acusada de venir a hacer propaganda subversiva. El siguiente destino era Buenos Aires, donde había pactado su encuentro con Mariátegui, pero este no pudo viajar a dicha ciudad al recaer en su enfermedad, acabando por fallecer en Lima (abril de 1930).12

 

Tras la caída de Leguía en agosto de 1930, Magda regresó al Perú. Se entregó de lleno a las tareas partidarias en el seno del Partido Aprista Peruano, cuyo comité ejecutivo nacional integró como secretaria de asuntos femeninos.8 Logró esquivar la persecución del gobierno sanchecerrista, lo que no ocurrió con Serafín Delmar, que fue capturado y sentenciado a 20 años en prisión, acusado de participar en un atentado contra la vida del presidente Luis Sánchez Cerro.

 

Durante el gobierno de Benavides fue detenida en Chiclayo (26 de noviembre de 1934). Permaneció 500 días en la cárcel de mujeres de Lima (situada en el local donde después funcionaría el Colegio Mercedes Cabello de Carbonera y donde hoy está la UGEL 03). Al ser liberada, marchó hacia Bolivia. De allí pasó a Chile, donde residió por varios años. Allí publicó su segundo poemario: Costa sur (1945).8

 

En 1945, al levantarse la proscripción del partido aprista, retornó al Perú y viajó por el país dando discursos políticos y conferencias, atrayendo a multitudes. Continuó teniendo posiciones de alto nivel como miembro del comité ejecutivo nacional del partido y como secretaria de asuntos femeninos y directora del Movimiento Nacional para la Educación de las Mujeres. En 1946 organizó la primera Convención Nacional de mujeres apristas, de la que fue nombrada presidente.13

 

Su única hija, Gloria, se suicidó de un balazo en el corazón, el 3 de enero de 1947; tenía 23 años de edad. Según la familia, no hubo indicios sobre los motivos del suicidio, pero existe la versión de que fue por una decepción amorosa. Su madre se oponía a su relación con un compañero universitario, que luego se supo que era casado. Magda nunca quiso tratar públicamente sobre esta tragedia, pese a que era evidente que la marcó profundamente por el resto de su vida.13

 

Su alejamiento del APRA ocurrió de manera paulatina, al no estar de acuerdo con la orientación política que iba tomando el partido, que empezaba a abandonar sus postulados antiimperialistas y marxistas, y se acercaba cada vez a la derecha. Ello tuvo su momento cumbre durante un enfrentamiento público con Haya de la Torre durante el Segundo Congreso del partido en 1948, cuando el líder aprista consideró que las mujeres, al no poder votar, no podían ser militantes del partido (con los derechos que eso implicaba), sino solo simpatizantes. Según una entrevista que le realizaron a Portal, el diálogo se hubiera desarrollado en los siguientes términos:13

 

-Haya de la Torre: Hemos llegado a la conclusión de que las mujeres, dado que en el Perú no votan, no pueden ser consideradas como auténticos miembros del Partido Aprista. Las mujeres solo pueden ser simpatizantes.

-Magda Portal: ¡Pido la palabra!

 

-Haya de la Torre: No hay nada en debate.

 

-Magda Portal: ¡Esto es fascismo!

Algunos militantes (en su mayoría mujeres) le siguieron el paso y se retiraron de la organización. Después de este incidente, Magda se apartó totalmente del partido.

 

Otro punto de quiebre se vislumbró a raíz de la intentona revolucionaria aprista del 3 de octubre de 1948, en el Callao. Magda acusó a los dirigentes apristas de traidores y cobardes por no apoyar la insurrección del pueblo.

 

Alejada de la vida política, se consagró su vocación literaria y ejerció durante doce años la representación del Fondo de Cultura Económica, de México. En 1956, publicó su única novela: La trampa, testimonio de su paso por el aprismo. En 1965, publicó su tercer poemario: Constancia del ser.8

 

Fue secretaria de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas, llegando a ser su presidenta de 1980 a 1986.8 Fue también una de las abanderadas del movimiento feminista.11

 

En 1985, el APRA llegó al poder con Alan García, quien envió emisarios a Magda para invitarla a volver al partido. Ella rechazó la oferta, diciendo: «Yo avanzo, no retrocedo».13

 

La Benson Latin American Collection, una biblioteca estadounidense, compró el archivo literario de Portal en 1986.14

 

Murió en un hospital del Estado y de acuerdo a su voluntad, sus restos fueron incinerados y echados en el mar de Barranco.15

 

Publicaciones



Poesía

Sus primeros poemarios: Ánima absorta (1920-1924); Vidrios de amor (1925) y El desfile de las miradas (1926) no llegaron a ser publicados. El primero de ellos fue destruido por la misma autora en 1928; el último fue refundido en el poemario Una esperanza i el mar (con y latina, como un homenaje a Manuel González Prada).6

 

Los poemarios que publicó Magda fueron los siguientes:6

 

Una esperanza y el mar (Lima, Editorial Minerva, 1927)

Costa sur (Santiago de Chile, Imprenta Nueva, 1945)

Constancia del ser (Lima, Talleres Gráf. Villanueva, 1965).

En 2010 se publicó su Obra poética completa (Lima, Fondo de Cultura Económica), compilada por Daniel R. Reedy. A los poemarios ya mencionados, se sumó una compilación de su poesía dispersa de 1965 a 1988, que tituló Poesía interdicta. El mismo Reedy es autor de una biografía pormenorizada de la poeta: Magda Portal, la pasionaria peruana (Biografía intelectual) (2000).6

 

Narrativa



El derecho de matar (La Paz, Imprenta Continental, 1926), cuentos en colaboración con Serafín Delmar.

La trampa (Lima, Ediciones Raíz,1957), novela, testimonio de su militancia en el aprismo. Se basa en el asesinato de Antonio Miró Quesada de la Guerra y su esposa en 1935, por obra del joven militante aprista Carlos Steer, que fue condenado a veinte años de prisión. La autora reprocha a los dirigentes del partido por dejar en el abandono a los militantes presos, que sufrían horrendos padecimientos, mientras que ellos pactaban con la oligarquía. Sobre esta novela, Luis Alberto Sánchez ha dicho que «reune un conjunto de alusiones y acusaciones que de ser expresadas en forma directa, habrían alcanzado mayor nivel, pero que, vertidas en el discutible formato de un libelo sin nombres propios, deja dudas sobre su veracidad y sobre su belleza».16 Fue reeditada en 1983 y en 2018 (Lima, Cocodrilo Ediciones).

La vida que yo viví (Lima, Casa de la Literatura Peruana, 2017), autobiografía establecida por Kristel Best Urday y autorizada por su sobrina y albacea Rocío Revolledo.

Ensayo

El nuevo poema y su orientación hacia una estética económica (1928)

América Latina frente al Imperialismo (1929, 1931 y 1950)

Frente al momento actual (1931)

Defensa de la revolución mexicana (1931)

Hacia la mujer nueva (1933)

Flora Tristán, la precursora (1944; corregida y aumentada en 1983)

El partido aprista frente al momento actual. Quiénes traicionan al pueblo (1950)

Estudio sobre su vida y obra



En el año 2000, el investigador Daniel R. Reedy dio a conocer Magda Portal, la pasionaria peruana: biografía intelectual. Se trata de uno de los libros más completos que se han escrito para examinar la trayectoria de Magda Portal. La publicación puede consultarse en el siguiente enlace: https://es.scribd.com/document/586624493/Magda-Portal-la-pasionaria-peruana-biografia-intelectual-Daniel-R-Reedy

 

Premios y reconocimientos

Juegos Florales de la Universidad Mayor de San Marcos, con el seudónimo de Lorelei (1923).

 

En 2022 recibió un reconocimiento póstumo por parte del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) del Estado Peruano, el cual, mediante un decreto en ocasión del 8 de marzo,17 otorgó la condecoración Orden al Mérito de la Mujer a Magda Portal y otras 24 mujeres peruanas, siendo destacadas por su tarea en la defensa de los derechos y por promover la igualdad de género. En particular, Magda Portal fue reconocida por "su aporte al desarrollo de la literatura y la promoción de los derechos de las mujeres".18


 

Con afecto,

Ruben

domingo, 2 de julio de 2023

Estadio Nacional de Lima Peru

 

Estadio Nacional de Lima Peru



 59 años de la tragedia que dejó más de 300 muertos

Este 24 de mayo se cumplen 59 años de una de las mayores tragedias del fútbol mundial, ocurrida cuando 320 aficionados murieron en el abarrotado Estadio Nacional de Lima durante un partido entre Perú y Argentina, clasificatorio para los Juegos Olímpicos Tokio 1964.

 

La tragedia se produjo el 24 de mayo de 1964, cuando un hincha, Víctor Vásquez, conocido como el “Negro Bomba”, ingresó al campo de juego a increpar al árbitro, que había anulado un gol anotado por Perú, que disputaba con Argentina la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio.

 

Los policías lanzaron sobre el hombre a los perros entrenados y, tras haberlo neutralizado, lo golpearon, lo que enervó los ánimos de un grupo de aficionados que empezaron a destruir los asientos de las tribunas.

 

Los agentes lanzaron bombas lacrimógenas hacia las tribunas, lo que produjo una estampida de miles de personas que se encontraron con las puertas cerradas al intentar abandonar el Nacional.

 

Esto ocasionó que 320 aficionados murieran aplastados y asfixiados, en la que ha sido considerada la mayor tragedia producida en un estadio de fútbol en el mundo.

 

El exfutbolista internacional peruano Héctor Chumpitaz, quien jugaba con la selección nacional el día de la tragedia, dijo una vez que esos sucesos fueron “la parte más triste” de su carrera deportiva.

 

“La multitud enardecida volteó y quemó el ómnibus que transportó a la selección de Argentina, las puertas del estadio quedaron hinchadas como si fuera una mujer embarazada (por la cantidad de cadáveres acumulados)”, evocó Chumpitaz.

 

“Recordarlo es un poco duro. La gente va al estadio a gozar y divertirse, pero esa vez salieron muchas víctimas”, comentó.


 




Reconocimiento de cadáveres en la Morgue de Lima.

 



Reecuentro con el hijo muerto , un grito que debe llegar a todos

Los hinchas se desesperan en las tribunas. La Policía se prepara para atacar.




Una bomba lacrimógena lanzada por la Policía a la tribuna, es devuelta por los hinchas al campo de juego, sobre los jugadores de la selección de Argentina.




La Policía ha disparado los gases hacia las tribunas. Los hinchas corren desesperados hacia la salida. Tragedia: Las puertas estaban cerradas, más de 300 personas murieron asfixiadas.



Inútiles esfuerzos en la tribuna para hacer reaccionar a las víctimas de la tragedia.





 

Dolorosas imágenes de la Morgue de Lima.

 


Víctor Melesio Vásquez Campos, alias “Negro Bomba”, salta desde la tribuna Oriente para agredir al árbitro.

 


La Policía detiene a un segundo espectador que ingresó al campo de juego para agredir al árbitro.



 

El segundo espectador que ingresó al campo de juego para agredir al árbitro es retirado por la Policía.



 

El árbitro uruguayo Ángel Eduardo Pazos anula el gol del peruano “Kilo” Lobatón, lse desata la ira de los hinchas y se enciende la chispa que inicia la tragedia.

 


 


 

 

 

 










Infografía de la tragedia realizada por la prensa de la época.




Documentación: Walter Sosa Vivanco


Con afecto,

Ruben