domingo, 26 de septiembre de 2021

Jean Moulin 2

 

Jean Moulin 2


 

Biografía
 

 

Antes de la guerra

 

 

Jean Moulin nació en Béziers, Francia, hijo de Blanche y de Antoine-Émile Moulin. Nació en el número 6 de la calle de Alsacia, delante del Campo de Marte. Su padre, profesor de Historia y Geografía, consejero general radical-socialista y humanista, tendrá una influencia muy grande sobre él. Durante su feliz infancia, al lado de su hermano Joseph y su hermana Laure, desarrolló su talento por el dibujo, que le sería muy útil más adelante. Se graduó en 1917, y se inscribió en la Facultad de Derecho de Montpellier y entró paralelamente en la masonería por medio de su padre.

Se alistó en el ejército en 1918, en el 2º Regimiento del Genio. Tras una formación acelerada se instala en Charmes (Vosgos) el 25 de septiembre del mismo año y estaba preparado para ir al frente justo en el momento en el que se proclamó el armisticio de la Primera Guerra Mundial, por lo que no pudo actuar en ella. Seguidamente, fue enviado a Verdún (antiguo departamento de Sena-y-Oise, actualmente en el de Mosa) y después a Chalon-sur-Saône; allí será carpintero y telefonista, entre otras funciones. En noviembre de 1919 sale del ejército y vuelve a Montpellier.

La calidad de su trabajo hace que lo nombren jefe adjunto de gabinete a finales de 1920. Obtuvo la Licenciatura de Derecho en 1921 y pasa a ser el vicepresidente de la Unión General de Estudiantes de Montpellier y miembro de las Juventudes Laicas y Republicanas. Al año siguiente, entra en la administración prefectoral como jefe de gabinete del prefecto de Saboya, puesto muy importante para la edad que entonces tenía, bajo la presidencia de Alexandre Millerand.

Entre 1925 y 1930 Jean Moulin es subprefecto de Albertville, siendo él el subprefecto más joven de Francia, bajo la presidencia de Gaston Doumergue. En esta época, en 1926, se casó con Marguerite Cerruti, pero se divorció casi dos años después.

En 1930, su carrera política le hizo llegar a la subprefectura de Châteaulin (Finisterre). Durante esta etapa conoció a varios poetas locales, como Saint Pol Roux en Camaret y Max Jacob en Quimper. Igualmente, fue ilustrador de Tristan Corbière. Paralelamente, publicó varias caricaturas y dibujos humorísticos en la revista Le Rire (El reir) bajo el pseudónimo de Romanin.

En diciembre de 1932, Pierre Cot, hombre político radicalsocialista, lo nombra jefe abjunto de su gabinete de Asuntos Exteriores bajo la presidencia de Paul Doumer. Un año más tarde, siendo subprefecto de Thonon-les-Bains, ocupó la jefatura del gabinete del propio Pierre Cot en el Ministerio del Aire, bajo la presidencia de Albert Lebrun.

En 1934, es subprefecto de Montargis y secretario general de la prefectura de Somme en Amiens.

En 1936, es nombrado de nuevo jefe de gabinete en el Ministerio del Aire del Frente Popular, desde donde ayuda al bando republicano en la Guerra Civil Española enviándoles aviones y pilotos. Al año siguiente se convierte en el prefecto más joven de Francia, en Aveyron, a la edad de 38 años. Posteriormente, ocupa la prefectura de Charente.

La Resistencia Francesa


 


 








En 1939 es nombrado prefecto del departamento de Eure-et-Loir en Chartres. Siendo sargento en la reserva, quiso volver a las filas, pero la Administración lo obligó a conservar su puesto, en el que se encargaba de asegurar la seguridad de la población.

Al año siguiente, en 1940, es detenido bajo el Régimen de Vichy a manos de los alemanes al no acusar a una tropa de tiradores africanos de la Armada Francesa de haber cometido ciertas atrocidades a civiles en La Taye, una población cercana a Saint-Georges-sur-Eure, cuando en realidad, esas víctimas lo fueron de una serie de bombardeos alemanes. Mientras estuvo detenido se intentó suicidar cortándose la garganta con un vidrio pero fracasó, y la herida le dejó una cicatriz que siempre intentó esconder con una bufanda.

Gracias a sus ideas republicanas de izquierdas como radical-socialista y a su pertenencia a la masonería, es liberado por el Mariscal Philippe Pétain el 2 de noviembre del mismo año. Se instaló entonces en su casa familiar de Saint-Andiol (Bocas del Ródano), desde donde tras una llamada del General De Gaulle desde Londres, empieza a tomar contacto con la Resistencia Francesa y termina formando parte de ella.

En septiembre de 1941 va a Londres, tras pasar por España y Portugal con sus propios medios y bajo el sobrenombre de Joseph Jean Mercier. Es recibido por De Gaulle y le entrega un dossier explicándole el estado en el que se encuentra la Resistencia Francesa y con todo lo que necesita, principalmente dinero y armamento. Este dossier dará lugar a numerosas controversias por parte de los movimientos de resistencia perturbando las acciones de información en provecho de la Armada Inglesa y las de financiación e provisión de armas en provecho de ellos mismos.

Apoyándose en la inteligencia y capacidad de Jean Moulin, De Gaulle le encarga unificar los diferentes movimientos de resistencia y todos sus diferentes servicios (propaganda, información, sabotaje, entrenamiento, etc.) en el territorio francés y concretamente el importante movimiento Combat, dirigido por Henri Frenay, con el fin de construir una armada secreta de fuerzas francesas libres bajo sus órdenes. También se entrevistó durante esta época con otros hombre influyentes como Emmanuel d'Astier, Jean-Pierre Lévy, Pierre Villon o Pierre Brossolette. Con las órdenes marcadas, los medios financieros necesarios y comunicación directa con el General De Gaulle, que se encontraba en Londres, Jean Moulin es lanzado en paracaídas sobre la región de las Alpillas el 1 de enero de 1942 y toma el sobrenombre de Rex, y más tarde, el de Max.

En febrero de 1943 regresó a Londres, junto a Charles Delestraint, jefe del naciente ejército secreto francés, elegido por los movimientos de resistencia y por De Gaulle para dirigir sus acciones militares bajo sus órdenes. Allí recibió de manos de De Gaulle la condecoración de la Cruz de la Liberación. Se considera entonces reconocer a De Gaulle y al propio Jean Moulin como jefes políticos de la Resistencia. Pese a esto, Moulin sólo reconocía a De Gaulle como dirigente incontestable de la Resistencia Francesa.

El 21 de marzo de ese mismo año regresa, haciéndose llamar Max, con la tarea de formar el Consejo Nacional de la Resistencia o CNR, una tarea difícil, ya que debía unir a todos los grupos clandestinos con ideologías muy distintas. El 27 de mayo de 1943 tuvo lugar la primera sesión del CNR en París, en el domicilio de Moulin y éste trabajó con los tres grandes dirigentes de los grupos resistentes, que eran Henri Frenay, Jean-Pierre Lévy y Emmanuel d'Astier.

Con esfuerzo, consiguió hacerse admitir como jefe del CNR, que reunía a todos los jefes de todos los grupos de la Resistencia Francesa. El CNR representa, por tanto, la unidad de las fuerzas militares secretas francesa reconstituidas a los ojos de los Aliados y la legitimidad de Francia y con el General De Gaulle como único jefe de esta Armada y jefe político de Francia.

Favoreció la creación del gran maquis de Vercors con los movimientos socialistas y comunistas. Este maquis constituyó un grupo militar muy importante pero vulnerable al tener técnicas de guerrilla y sería destruído en 1944.

Arresto y Tortura


 

En junio de 1943, otro miembro de la Resistencia, René Hardy fue arrestado y torturado por la Gestapo, eventualmente fue liberado y al salir de la prisión, el 21 de junio, se dirigió a la casa de un doctor de nombre Frédéric Dugoujon en Caluire-et-Cuire (Ródano), en la periferia de Lyon, donde había una reunión con los principales jefes de la Resistencia, entre los que se encontraba Jean Moulin.

La Gestapo, que obviamente le seguía los pasos, irrumpe en la casa arrestando a todos los presentes. Después de que Jean Moulin fue identificado e interrogado por el jefe de la Gestapo local, Klaus Barbie, apodado el carnicero de Lyon, en el Fuerte Montluc de Lyon, es enviado a la Gestapo de París, donde es torturado.

Según testigos, a Moulin y a sus hombres se les sacaron las uñas de los dedos utilizando agujas calientes a manera de espátulas. Además, sus dedos fueron colocados en las bisagras de las puertas y estas fueron cerradas una y otra vez hasta que se le quebraron los nudillos. Luego se le apretaron las esposas hasta que penetraron su piel y le quebraron los huesos de las muñecas. Debido a que todavía se negaba a hablar, lo golpearon hasta que su rostro quedo irreconocible y cayó en coma. Luego, Barbie ordenó que Moulin fuera colocado en una oficina y que fuera mostrado a todos los miembros de la Resistencia que no colaboraran con los nazis. La última vez que fue visto con vida, seguía en coma y su cabeza era de color amarillo, hinchada y envuelta en vendajes. Fue enviado a Berlín en tren desde París para ser interrogado de nuevo, pero murió en el camino, a la altura de Metz, el 8 de julio de 1943.

Después de la guerra, a René Hardy se le acusó de traición, sin embargo no se pudo demostrar nada y se le declaró inocente.

Homenaje


 

Los restos de Jean Moulin fueron enterrados inicialmente en el Cementerio de Père-Lachaise pero el 19 de diciembre de 1964, celebrando los veinte años de la libertación, y bajo la presidencia del General De Gaulle, sus cenizas fueron trasladadas al Panteón de París. Durante la ceremonia el entonces Ministro de Cultura André Malraux leyó un célebre discurso que él mismo había compuesto, seguido de una interpretación coral del Chant des Partisans, himno de la Resistencia. Hizo de Jean Moulin el símbolo del heroísmo francés, de toda la Resistencia asociándole todos los resistentes franceses, héroes de las sombra, conocidos o desconocidos, que permitieron liberar a Francia a precio de su sufrimiento, su vida y su ideología de libertad.

« Como Leclerc entró en los Inválidos, con su cortejo de exaltación de sol de África y combates en Alsacia, entra aquí, Jean Moulin, con tu terrible cortejo. Con los que como tú murieron en las mazmorras sin haber hablado e incluso, quizás aún más atroz, habiendo hablado. Con todos los desaparecidos y rapados en los campos de concentración. Con el último cuerpo tembloroso de las terribles filas de Noche y Niebla finalmente derribado a culatazos. Con las ocho mil francesas que no volvieron de los presidios. Con la última mujer muerta en Ravensbrück por haber dado asilo a uno de los nuestros. Entra, con el pueblo nacido de la sombra y desaparecido con ella - nuestros hermanos en la orden de la Noche.

[...]

Escucha hoy, juventud de Francia, lo que fue para nosotros el Cántico de la Desdicha. Es la marcha fúnebre de las cenizas que entran aquí ahora. Junto a las de Carnot con los soldados del año II, las de Victor Hugo con los Miserables, de las de Jaurès veladas por la Justicia, que descansen con su largo cortejo de sombras desfiguradas. Que hoy, juventud, puedas pensar en este hombre como si hubieras acercado tus manos a su pobre cara deformada del último día, a sus labios que no hablaron, pues ese día ésa era la cara de Francia. »

Fue retransmitido en numerosos centros y sus grabaciones pueden ser escuchadas en la audioteca del Centro Georges Pompidou

Hoy día, muchos colegios, institutos, escuelas y una universidad (Lyon III) llevan el nombre de Jean Moulin, incluido, naturalmente, el instituto de Béziers, su ciudad natal. Su nombre figura en los primeros puestos de entre los nombres de calles más usados en Francia.

Jean Moulin se ha convertido en el resistente más célebre y el más aclamado de Francia. Como explica en su biografía Jean-Pierre Azema, es el único del que prácticamente todos los franceses conocen su nombre y su cara, en particular, gracias a su célebre foto en blanco y negro, con la bufanda y el sombrero. A riesgo de hacer olvidar a otros grandes organizadores de la armada subterránea, y de relegar a las sombras a otros mártires heroicos de la lucha clandestina como Pierre Brossolette, Jean Cavaillès o Jacques Bingen, Jean Moulin se ha convertido en el símbolo y la cara de la Resistencia Francesa.

Condecoraciones

  • Caballero de la Legión de Honor
  • Compañero de la Liberación - por decreto de 17 de octubre de 1942 (bajo el pseudónimo de caporal Mercier)
  • Medalla militar
  • Cruz de la guerra 1939-1945
  • Caballero del Mérito Agrícola
  • Medalla conmemorativa de la Gran Guerra
  • Medalla de la Educación Física
  • Medalla de Honor de Seguros Sociales (Ministerio de Trabajo)
  • Médaille de la Prévoyance Sociale
  • Medalla de la Asistencia (Ministerio de la Sanidad Pública)
  • Caballero de la Corona de Italia (1926)
  • Orden de Jade (China, 1938)

Controversias

René Hardy estaba siendo seguido por la Gestapo cuando acudió a la reunión de Caluire, ya que había sido detenido anteriormente. Debido a esto, hay quienes creen que Hardy era un traidor y quienes piensan que todo se debió a una imprudencia fatal. Hubo algunos resistentes, como Lucie Aubrac, que trataron incluso de asesinarlo. Tras haberse unido varios sectores de la Resistencia, es juzgado en dos ocasiones por esta sospecha de traición, pero en ambas resultó inocente, al concedérsele el beneficio de la duda.

La controversia volvió a surgir durante el proceso de Klaus Barbie. Su abogado, Jacques Vergès, insinuó que los Aubrac traicionaron a Jean Moulin y que le hicieron firmar un "testamento" ante Barbie. Algunos historiadores y periodistas cogen ese testamento como prueba o se apoyan en documentos de la KGB para denunciar lo que a ellos les parecían relaciones entre el estalinismo y la resistencia. Hoy día, las tesis aportadas por estos historiadores han sido refutadas: no se han tomado muy en cuenta las declaraciones hechas por Barbie a Vergès.

Cabe citar, por ejemplo, el controvertido libro de 1997 del periodista e historiador aficionado Gérard Chauvy. A pesar del apoyo de Stéphane Courtois, universitario y especialista en comunismo, que tomo parte en el proceso de difamación a los Aubrac, y a pesar de la gran duda de un gran número de historiadores del Instituto de la Historia Contemporánea (Institut de l'Histoire du Temps Présent), como François Bédarida, Jean-Pierre Azéma, o Henry Rousso, muchos se han pronunciado claramente en contra de Chauvy y de sus métodos, tomando parte por los Aubrac.

Con afecto,

Ruben

 

 

Jean Moulin 1 (20 Junio 1899 – 8 Julio1943)

 

Jean Moulin 1


El mayor héroe de la Resistencia  Francesa
 
1937


Jean Moulin se vio obligado a recibir a las tropas invasoras alemanas y a firmar un documento en el que se acusa a las tropas senegalesas de haber disparado contra civiles. Es encerrado por negarse y cuando el nuevo régimen de Vichy lo expulsa por su ser socialista radical se instala en Saint Andiol, desde donde empieza a indagar en busca de quiénes resistían a los alemanes.


 

 

 

 

«¿Se ha dicho ya la última palabra? ¿Acaso debe desaparecer la esperanza? ¿Es definitiva la derrota?» –clamaba por la radio la voz de un general desconocido, desde Londres, corazón de Gran Bretaña, la isla de la esperanza, el 18 de junio de 1940– «Créanme, a mí, que les hablo con conocimiento de causa y que les digo que nada se ha perdido para Francia. Los mismos medios que nos han vencido pueden hacer que venga un día la victoria […]. Pase lo que pase, la llama de la resistencia francesa no debe extinguirse, y no lo hará. Mañana, como hoy, hablaré por la radio de Londres.»


 

 

El general Charles de Gaulle en uno de sus llamamientos a la resistencia francesa desde las ondas del Servicio Exterior de la BBC. A pesar de que la primera víctima de toda guerra suele ser la verdad, con la BBC no ocurrió lo mismo, que de forma singular ganó una inusitada independencia con respecto al poder político en virtud de un férreo compromiso de honestidad con sus oyentes, por dura que fuese la realidad. Y como nos cuenta Lynne Olson en La isla de la esperanza, su recién nacido Servicio Exterior, por cuyos micrófonos pasarían Haakon VII de Noruega, Guillermina de Holanda o Jan Masaryk, ministro de Exteriores checo en el exilio, entre otros muchos, se convertiría en un arma de primer orden para mantener viva la llama de la resistencia al nazismo en los países de la Europa ocupada.

El Appel (“la llamada”) del general De Gaulle forma, hoy, parte del mito fundacional de la Resistencia francesa pero, es importante decirlo, fueron pocos los que lo escucharon, y de los que lo hicieron, la gran mayoría no entendía lo que estaba pasando. El propio De Gaulle fue mucho más suave de lo que hubiera querido. A fin cuentas, el armisticio que detendría las hostilidades con Alemania no iba a firmarse hasta cuatro días más tarde. Nacía, no obstante, la idea de la resistencia. Pero bajo este término cupieron entonces muchas cosas, muchas ideas y muchas redes. Podemos distinguir, de hecho, la resistencia como acción, que nació muy pronto en grupos de amigos, estructuras administrativas residuales o en camarillas de oficiales frustrados por la rapidez de la derrota, tanto en el propio territorio metropolitano francés como fuera, en el Reino Unido y en las colonias; y la Resistencia francesa como organización, que nació en multitud de redes y células por todo el territorio francés, y que iría concentrándose en una sola, esa fue la obra de Jean Moulin.

El 17 de junio, un día antes del mensaje radiado de Gaulle, Jean Moulin, el prefecto más joven de Francia, al frente de la prefectura de Chartres, se ve obligado a recibir a las tropas invasoras alemanas, cuyos jefes pretenden obligarlo a firmar un documento en el que se acusa a las tropas senegalesas de haber disparado contra civiles. Se niega y, golpeado y encerrado, no duda en tratar de abrirse la garganta con un trozo de vidrio. Pero esta no es la curva en la que le espera la muerte. Salvado in extremis por sus propios captores, permanecerá al frente de la prefectura hasta noviembre, cuando el nuevo régimen de Vichy decida expulsarlo por su condición de socialista radical. Se instala entonces en la casa de su familia en Saint Andiol (no muy lejos al sur de Aviñón), desde donde empieza a indagar en busca de quiénes resisten a los alemanes, y con el resultado de estas averiguaciones marchará a Londres en septiembre de 1941, por España y Portugal, para presentarse ante el general De Gaulle.

 

Jean Moulin con sus padres y su hermana en la punta de Penhir, península de Crozon, en agosto de 1930.

Jean Moulin no tarda en convertirse en uno los hombres de máxima confianza del dirigente de la Francia Libre, al que no solo informa de la actividad resistente que se está desarrollando en el sur del país, sino que también le propone un plan: unificar todos estos grupos, más o menos importantes, en una sola organización dirigida desde Londres. La confianza que nace, casi de inmediato, entre aquellos dos hombres de ideologías tan distintas, fructifica en el envío de Jean Moulin de vuelta a Francia con una doble misión: unir los movimientos de la resistencia francesa de la zona sur bajo la autoridad del general De Gaulle (según la orden pública del 24 de diciembre de 1941) y centralizar todas las fuerzas paramilitares en una organización única (según la “orden secreta” que le había dado anteriormente, el 4 de noviembre).

Como parecen exigir los hados para este tipo de misiones, al principio todo sale mal. Lanzado en paracaídas, el equipo de radio que lleva se rompe y Londres no va a saber nada de su agente durante semanas, sin embargo este se ha puesto manos a la obra de inmediato. Su cobertura es la del prefecto retirado, que además regenta una galería de arte en Niza; su nombre en clave, en ese momento, es Rex, aunque será más conocido como Max. En julio de 1942, Moulin ya ha conseguido reunirse con los líderes de las tres grandes organizaciones de la zona sur: Emmanuel d’Astier de la Viguerie para Libération-Sud, Jean Pierre Lévy por Franc-Tireur y Henry Frenay por Combat. Si los dos primeros aceptan sin dificultades la idea de la unificación, el tercero, sin embargo, será más reacio, entre otras cosas porque aspira a un cargo importante en la nueva organización, el de jefe del Armée Secrète (AS, el “Ejército Secreto”), pero Moulin le desengaña: el principio de separación entre lo civil y lo militar que regía en la república derrotada sigue vigente, y como líder de uno de los movimientos, no puede aspirar a ser el jefe militar en el interior de Francia; el cargo recaerá sobre el general Delestraint. Sigue un intenso periodo de organización de estructuras: el Service des Opérations Aériennes et Maritimes (SOAM, “Servicio de Operaciones Aéreas y Marítimas”), que se encargará de la llegada y salida de personas; el Bureau d’Information et de Presse (BIP, “Oficina de Información y Prensa”), que mantendrá informadas a todas las redes y crea el Bulletin de la France Combattante (“Boletín de la Francia Combatiente”) para alimentar a la prensa clandestina; y el Comité Général d’Etudes (CGE, “Comité General de Estudios”), un consejo de Estado clandestino cuya función será pensar en las reformas que necesitará el país tras la liberación. Sin embargo, sus éxitos fundamentales serán la creación del Ejército Secreto y de una organización política que encuadre los tres movimientos de resistencia ya citados. Primero será un comité de coordinación de la zona sur, creado el 26 de noviembre de 1942, pero el 26 de enero de 1943 se crea la agrupación Mouvements Unis de Résistance (MUR, “Movimientos Unidos de Resistencia”), un órgano que fusiona los tres grandes movimientos en la Francia de Vichy, y al que se irán uniendo las demás iniciativas.

 


Miembros de la Resistencia francesa del Alto Loira aprenden el uso del armamento lanzado en paracaídas por Gran Bretaña.

En ese momento, sin embargo, los acontecimientos militares se suceden a toda velocidad. El 8 de noviembre de 1942 los aliados desembarcan en las colonias francesas del norte de África, y el 10 los alemanes desencadenan la Operación Anton y ocupan toda la Francia de Vichy. A nivel político, el hecho de los aliados anglonorteamericanos elijan al almirante Darlan, uno de los máximos dirigentes del gobierno filoalemán de Pétain, que se encontraba casualmente en Argel, para gobernar el África del norte francesa, empuja a muchos resistentes a adherirse al gaullismo, que clama contra lo que considera una connivencia imperdonable de los aliados occidentales con los petainistas. En estas fechas se inicia también el proceso de unificación de los grupos de resistencia del norte de Francia, la antigua “zona ocupada”, con el envío de la misión Arquebuse-Brumaire, dirigida por André Dewavrin “Passy” y Pierre Brossolette. Estos no tardan en crear el Ejército Secreto del norte, que pronto estará también bajo la dirección general de nuestro personaje.

Tras un viaje a Londres del que vuelve el 20 de marzo de 1943, Jean Moulin no deja de trabajar. Su objetivo es ahora crear el Conseil National de la Résistance (CNR, “Consejo Nacional de la Resistencia”), que debe reunir no solo todos los movimientos de resistencia del país, sino también todos los partidos políticos –que para evitar alarmar a los sectores más críticos con el antiguo sistema de partidos republicano se presentarán como “tendencias políticas” – y los sindicatos. Para entonces, está a punto de llegar su curva.

El 27 de abril de 1943 la “Sipo” (Sicherheitspolizei, policía secreta) detiene a Jean Multon, uno de los jefes de Combat, que es convencido para ponerse al servicio del ocupante y se convierte en un topo de enorme importancia justo en el centro del entramado organizado por Jean Moulin. Es la primera ficha del dominó. El 7 de junio, René Hardy, jefe de la organización ferroviaria de resistentes Sabotage-Fer, se dirige a París a bordo del tren nocturno desde Lyon con la intención de reunirse con el general Delestraint. La reunión ha sido confirmada por Henry Aubry, adjunto del general, corriendo un riesgo enorme, pues sabe que el buzón de correo que utilizan para pasar estos mensajes ha sido descubierto por los alemanes. El resultado: esa misma noche, en la estación de Chalon y con la ayuda de Multon, que lo identifica, Hardy es tenido. Es la segunda pieza del dominó, clave, que cae en manos de los alemanes. Al día siguiente caerá la tercera pieza, el propio general Delestraint, en una emboscada tendida en el lugar de la reunión, y en los días siguientes más de un centenar de altos cargos de la Resistencia francesa en el sur son detenidos.

 

Miembros capturados de la Resistencia francesa en espera de ser transportados a un centro de detención, donde probablemente serían torturados. La tarea llevada a cabo por Jean Moulin en Francia era peligrosa, pero resultó esencial para transformar a la Resistencia francesa en un organismo unificado que resultara de utilidad para el esfuerzo aliado.

Entretanto, el 10 de junio Hardy es liberado, dejando a su novia como rehén en garantía, ya que los ocupantes desconocen su importancia exacta. Este personaje, uno de los grandes misterios de nuestra historia, seguirá adelante con sus actividades sin informar a sus compañeros de su detención y posterior liberación. ¿Otro traidor? Los juicios de posguerra lo absolvieron por falta de pruebas, y a fecha de hoy hay historiadores que se decantan tanto a favor como en contra. Tal vez, simplemente, se consideró afortunado y no quiso que lo apartaran, cosa que habría sucedido de inmediato de saberse que había sido arrestado, o no quiso poner en peligro a la mujer que lo arriesgaba todo por él.

Tras la detención de Delestraint, Jean Moulin decide reunirse con todos los jefes del Ejército Secreto a fin de nombrar un nuevo comandante en jefe. La reunión promete ser dura pues todas las organizaciones quieren a su propio candidato, tal vez por eso, el día antes de la fecha fijada, Aubry, quien sigue libre a pesar de la detención de su jefe, comete otra torpeza: invita a Hardy, que no ha sido convocado, a la reunión, para reforzar la posición de Combat, la organización a la que pertenece. Como ya indicábamos, tal vez Hardy traicionó, o simplemente lo siguieron. A las 15.00 horas del 21 de junio de 1943, hace 75 años, la Gestapo hace acto de presencia en casa del doctor Dugoujon, en Caluire, y todos los presentes son arrestados, entre ellos Jean Moulin, oculto bajo el seudónimo de Jean Martel, un pintor de Niza. Hardy, detenido junto a los demás, conseguirá, no obstante, escapar, dos veces (la segunda ocasión será en agosto), de la Gestapo, todo un record.


 Klaus Barbie

 

Jefe de la Gestapo en Lyon tras pasar por diferentes destinos, a Klaus Barbie se le hizo responsable, solo en Francia, del envío a campos de concentración de siete mil quinientas personas, de más de cuatro mil ejecuciones y del arresto de más de catorce mil combatientes de la Resistencia francesa, muchos de los cuales serían brutalmente torturados. Tamaño expediente no fue óbice para que, tras la guerra, los estadounidenses lo ocultaran de las autoridades francesas (que lo juzgaron y condenaron a muerte in absentia) y lo reclutaran para hacer valer su experiencia en tareas anti-insurgencia frente a su nuevo enemigo, el comunismo. Tras servir en Alemania Occidental, se trasladaría a Bolivia, donde, a pesar de desvelarse su identidad, recibió protección y colaboró activamente con diversos regímenes dictatoriales. La llegada de la democracia a Bolivia en 1982 precipitaría su extradición a Francia, donde sería juzgado y condenado a cadena perpetua por crímenes contra la humanidad. Fallecería en prisión en 1991, víctima de la leucemia.

El encargado de interrogar a los detenidos fue Klaus Barbie, el carnicero de Lyon, el mismo que había orquestado las redadas. Los prisioneros son brutalmente torturados, hasta que identifica a Jean Moulin, estamos a 23 de junio y ha caído la pieza más importante. A partir de ese momento, la atención se centra en nuestro protagonista, que no hablará. El 5 de julio los superiores de Barbie ordenan el traslado del prisionero a Paris, donde volverán a torturarlo, en vano. Finalmente, los nazis deciden deportarlo. Fue en el tren que lo llevaba hacia el este, probablemente en la estación de Metz, y probablemente el 8 de julio de 1943, cuando el hombre que quiso cortarce  la garganta en 1940 y brrinda su vida, sin haber hablado.

Charles de Gaulle, con quien empezábamos este texto, le rendiría homenaje en sus memorias:

“Hombre de fe y de razón, que no dudaba de nada y que lo desafiaba todo, apóstol a la vez que ministro, Moulin debía, en dieciocho meses, ejecutar una tarea capital. Iba a fusionar de modo práctico la Resistencia en la metrópoli, donde hasta entonces tan solo se esbozaba una unidad simbólica. Después, traicionado, capturado, espantosamente torturado por un enemigo sin honor, Jean Moulin murió por Francia, como tantos buenos soldados que, bajo el sol o en las sombras, sacrificaron una larga tarde vacía para mejor llenar su mañana.”

La historia de Jean Moulin, de la Resistencia francesa y de muchos otros opositores al nazismo de toda Europa se recoge en La isla de la esperanza. Inglaterra, la Europa ocupada y la fraternidad de pueblos que cambió la Segunda Guerra Mundial, de Lynne Olson.

Con afecto,

Ruben