viernes, 28 de octubre de 2022

Dien Bien Phu: la batalla en bicicleta

 

Relatos históricos

 

“La historia debe ser sobretodo la pintura de un tiempo, el retrato de una época.

 Cuando esta se limita a ser el retrato de una persona o la pintura de una época, de una vida, solo a medias es historia”. Joseph Joubert.

 

 

 

Dien Bien Phu: la batalla en bicicleta

Fuente:Gramma




LA HABANA, 27 DE OCTUBRE DE 2022

El desastre del selecto contingente expedicionario francés atrincherado en Dien Bien Phu, además de constituir una impresionante y heroica victoria vietnamita, significó la humillante pérdida del control que ejercía el colonialismo francés en sus colonias de Indochina durante más de un siglo

archivo@granma.cu

 

Sobre el bunker del puesto de mando francés fue izada la bandera vietnamita con la inscripción del presidente Ho Chi Ming que decía: “Decididos a combatir y resueltos a vencer” Foto: Internet

El desastre del selecto contingente expedicionario francés atrincherado en Dien Bien Phu, además de constituir una impresionante y heroica victoria vietnamita, significó la humillante pérdida del control que ejercía el colonialismo francés en sus colonias de Indochina durante más de un siglo.

 

Terminada la II Guerra Mundial y de la ocupación japonesa en los territorios de Indochina, Francia inicia un plan para recuperar el dominio que ejercía en sus colonias, pero con la independencia de Vietnam, proclamada por Ho Chi Minh, el 2 de septiembre de 1945,  les hace más difícil cumplir con esos objetivos.

 

Aspiraban a controlar Laos y Cambodia. Vietnam se les presentaba como una piedra en el zapato porque una amplia zona del norte (Tonkin) estaba en poder del Vietminh, liderada por Ho Chi Minh.

 

Durante ocho años los vietnamitas se mantuvieron combatiendo frente a un enemigo superior en armas y quizás, hasta en entrenamiento de sus tropas. En mayo de 1953 arriba el nuevo comandante de las fuerzas, es el séptimo después de 1945. Se llama Henri Navarre.

 

El general galo estaba convencido de que en unos 18 meses podía derrotar a las fuerzas vietnamitas. Contaba con el apoyo del gobierno de Estados Unidos. Millones de dólares, armas, aviones yasesores militares. Sus bases en Filipinas y en Japón, fueron puestas a disposición de los invasores en la campaña bélica.

 

Del trabajo militar conjunto Paris-Washington surge el Plan Navarre que consiste en concentrar en el norte de Vietnam 112 batallones –44 de ellos móviles--, con el objetivo de quebrar la resistencia vietnamita.

 

Sitúan en el norte del país más de la mitad de las fuerzas móviles que mantienen en activo en todo el escenario indochino a la vez que atacan las zonas liberadas.

 

Navarre,  pensando estratégicamente en establecer una base para una gran ofensiva y cortar la comunicación entre Laos y China, toma su primera errónea decisión militar: crear una guarnición en Dien Bien Phu, al norte de Vietnam.Un valle de unos 18 kilómetros de longitud por 8 de ancho. Es una cubeta rodeada por elevaciones de más 1,000 metros de altura y de flora selvática rodeada de arrozales, surcada por el río NanYun. Allí encerró al contingente francés.

 

La guarnición se encuentra situada a unos 500 kilómetros rumbo nordeste de la ciudad de Hanoi. Por vía aérea esa distancia la cubrían los aviones franceses en menos de una hora, para aterrizar en el aeropuerto de Muon Tang, en el sector central de la base militar, o en la pisa de reserva de Hong Cum, en el subsector sur.

 

Por tierra los patriotas vietnamitas tenían que sortear esa distancia venciendo numerosos obstáculos naturales según el punto de partida. Senderos sinuosos entre las montañas selváticas que había que abrir o ensanchar a filo de machete para poder avanzar teniendo en cuenta el tamaño de los pertrechos militares que se trasladaban garantizando, además,su enmascaramiento.

 

Otro de los errores que tenía el Plan Navarre era que estaba condicionado, o mejor dicho, atado a la vía aérea como única forma de recibir hombres, pertrechos y suministros con un puente aéreo directo con Hanoi y Haifong que aseguraba un tráfico diario promedio de 70 a 80 transportes de aprovisionamiento. Luego durante el combate como se verá más adelante, le pasarán factura por este craso error.

 

El 20 de noviembre de 1953 los franceses comienzan la Operación Castor: el lanzamiento de 4, 000 paracaidistas de élite sobre Dien Bien Phu, los que toman la posición sin ninguna resistencia. En los siguientes tres días fueron lanzados 9,000 hombres más.

 

Durante casi dos meses la situación se mantuvo tranquila. Parecería como si los vietnamitas se hubieran olvidado de ellos. Los ignoraban.

 

Ese tiempo los franceses lo emplearon en acondicionar las dos pistas de aviación que allí se existían, además de construir cuatro subsectores de defensa que debían sostenerse mutuamente enlazando 49 puntos de apoyo: BanKeo (Anna Marie), Doc Lap (Gabrielle), Him Lam (Beatrice), en el norte; y Hang Cum (Isabelle), en el sur. El más importante era el central que se encontraba en el centro de la aldea MuongThanh, cerca del puesto de mando del general De Castries.

 

Por su parte los vietnamitas que dominaban el arte del camuflage, se preparaban en silencio para enfrentar al enemigo. Otro de los injustificables errores de los invasores franceses fue subestimarlos. Estaban convencidos de que esos pequeños hombrecitos de ojos rasgados, delgaditos, que aparentemente no podían sostener un fusil. Que calzaban sandalias con suelas fabricadas con gomas de automóviles, pudieran darle batalla, y mucho menos, que podían vencerlos. Como ocurrió.

 

De acuerdo con lo señalado por el general Vo Nguyen Giap,  en su obra Guerra del pueblo, ejército del pueblo:

 

“El enemigo había afirmado en diversas ocasiones que Dien Bien Phu era una fortaleza inexpugnable, y que jamás la lograríamos conquistar. En efecto, el subsector central por sí solo disponía de poderosos efectivos y las alturas del este eran difícilmente atacables.

 

“Además, la artillería y los blindados de la base eran bastante potentes para destruir toda tentativa de aproximación a través de la llanura; el sistema de trincheras y alambradas bastaba para rechazar nuestros asaltos; las fuerzas móviles formadas por batallones de paracaidistas estaban prestas a apoyar a los centros de resistencia contraatacando nuestras oleadas de asalto”

 

El pueblo vietnamita en pleno participó junto a los combatientes en una de las tareas más importantes de la guerra: el aprovisionamiento del frente. Y lo hicieron de forma sencilla, y heroica integrados en los Comités de Aprovisionamiento del Frente que se organizaron a solicitud del Comité Central del Partido y del Gobierno.

 

Se establecieron líneas de abastecimientos de centenares de kilómetros, desde Thanh Hoa o Phu Ho hasta el nordeste por caminos prácticamente intransitables.

 

Como es conocido, las hormigas son pequeñitos insectos que se mueven en hileras de cientos de miles para cargar y trasladar pedacitos de hojas o restos de alimentos hasta su hormiguero. Algo parecido hicieron los vietnamitas para mover al frente sin ser detectados, alimentos, pertrechos de guerra y armas para mantener los miles de soldados que se encontraban allí.

 

Cientos de bicicletas fueron modificadas y reforzadas para que pudieran cargar más de 150 kilos; convoyes de zampanes, caballos y bueyes, también fueron utilizados en esta tarea. Decenas de miles de toneladas de suministros fueron colocados y resguardados en las alturas que dominaban Dien Bien Phu.

 

En miles de balsas los porteadores voluntarios franquearon ríos y cascadas. Centenares de jóvenes con su carga a la espalda subieron y bajaron desafiantes montañas, caminando día y noche a pesar de los ametrallamientos aéreos.

 

Pero lo más sorprendente ocurrió cuando Giap, en una audaz maniobra logística, desarmó sus cañones para que las hormiguitas porteadoras los trasladaran pieza a pieza a través de la selva, hasta las cavernas que había en las montañas que rodeaban la base, donde los montaron apuntando al enemigo y los enmascararon.

 

La vía principal que tenían que recorrer los miles de porteadores que trasladaban los abastecimientos hacia Tran Dinh, nombre secreto de  (Dien Bien Phu), y los combatientes que avanzaban hacia el frente, cruzaba por el paso de Pha Din, de 32 kilómetros de largo. Es la entrada a la provincia de Dien Bien y su punto más alto alcanza 1,648 metros sobre el nivel del mar, con farallones y abismos.

 

Desde este lugar los artilleros y otros combatientes tenían que arrastrar la artillería hasta el frente. El excombatiente y compositor Hoang Van, autor de la melodía Canto al arrastrar cañones, recuerda aquellos momentos:

 

“Antes de entrar en el campo de Muong Thanh tuvimos que pasar un desfiladero muy largo donde los camiones y servidores del frente llevaron a hombros o en bicicletas provisiones y armamentos hacia el campo de  batalla. Los aviones franceses bombardearon día y noche, destruyendo numerosos vehículos que llevaban arroz. Muchas veces tuvimos que engañar al enemigo para poder superar la cuesta. Esas impresiones estaban grabadas en mi mente y posteriormente al participar y presenciar el arrastre de cañones terminé mi canción.”

 

Era una verdadera proeza trasladar la artillería por aquellos senderos y en especial, por un tramo de 15 kilómetros que construyeron en 20 horas. Desde la entrada a la selva de Na Nham, cruzando la cumbre de Pha Song, de 1,150 metros de altura, hasta llegar a las aldeas de Tau y Ngheu.

 

Continua Hoang Van:

 

“Para empujar armas pesadas se necesitaban varias decenas de hombres. Algunos las arrastraron y otros las empujaron. Además, se empleó una soga unida a un eje parecido a la aguja de reloj. El cañón avanzó al ritmo del canto de los soldados. Sin embargo, el trabajo nunca fue simple en todos los momentos. A veces la soga se partía por efecto de obuses de cañón del enemigo y el arma pesada que se transportaba podía caer al abismo de no impedirse a tiempo. El héroe To Vinh Dien se sacrificó al salvar un cañón cuando la soga se partió debido al ataque enemigo.”

 

El monzón de verano de ese año se anticipó y en vez de comenzar a principios de mayo, lo hizo a mediados de abril. Torrenciales aguaceros comenzaron a caer sobre toda la región. Los caminos se convirtieron en lodazales y las temperaturas alcanzaban los 40 grados centígrados.

 

Aquellos soldaditos que subestimó el mando francés, fueron capaces de mover en esas condiciones tan adversas, 40 piezas de cañón de 75 milímetros, de 2,4 toneladas cada una, y morteros de 120 milímetros.

 

 Pham Due Cu, exartillero recuerda aquellos momentos:

 

“Marchamos con muchas penalidades y a unos l5 o l8 kilómetros del complejo militar de Dien Bien Phu tuvimos que arrastrar cañones. Fue el tramo más difícil en la vida de los artilleros. Por eso, digo que los “artilleros tienen cuerpo de bronce y pie de hierro” y nunca olvidan los tramos en el desfiladero de Bay Toi, el paso de U Mau y las cuestas de Suoi Ngua y Voi Phuc donde disparamos los cañones de 2,4 toneladas.”

 

El alto mando vietnamita y el general Giap acordaron realizar tres fases para la tomar la guarnición de Die Bien Phiu. La primera sería aniquilar las fuerzas enemigas en el sector norte; en la segunda, la más difícil, tomar las alturas del este del subsector central y estrechar el cerco; y la tercera ofensiva general.

 

La noche del 13 de marzo parecía tranquila. La guarnición francesa mantenía su rutina diaria, pero súbitamente comenzó caer una lluvia de proyectiles en subsector norte Him Lan (Beatrice) que estremecía la tierra. Desde las cuevas de las colinas que rodeaban la base militar, 40 cañones de 75 milímetros y morteros de 120 milímetros, disparaban sobre el enemigo que no pudo resistir el masivo y sorpresivo ataque.

 

En horas de la noche del 14 de marzo las fuerzas vietnamitas asaltaron el centro del subsector norte Doc Lap (Gabrielle). El enemigo no pudo resistir y al amanecer del siguiente día finalizó el combate. Ni los refuerzos que enviaron, ni los bombardeos, pudieron impedir la victoria vietnamita.

 

Ban Keo (Anne Marie) era el tercero y último centro de resistencia del subsector norte. Estaba aislado y amenazado, por lo que el día 17 su guarnición se rindió.

 

La segunda fase

 

El 30 de marzo comenzó la más importante operación. Su objetivo es el subsector central, el más protegido por las sólidas líneas de defensa. Fueron feroces combates algunas veces cuerpo a cuerpo hasta el día 4 abril. Los vietnamitas lograron apoderarse de las colinas E-1, D-1, C-1, y una parte importante de la A-1 que protegía el puesto de mando francés.

 

Con un refuerzo recibido de tropas paracaidistas, el enemigo contraatacó el 9 de abril para recuperar la colina C-1. No lo logró. Los combates continuaron día y noche. El cerco se cerraba. El día 24  en su último intento por recuperar el aeropuerto también fracasó. El sector ocupado por el enemigo acabó por reducirse a dos kilómetros cuadrados.

 

Los estrategas norteamericanos y franceses comprendieron que todo estaba perdido. No podían recibir refuerzos por vía aérea porque las baterías antiaéreas estaban muy activas. Y tampoco podían romper el cerco y abrirse paso hacia el Alto de Laos.

 

La tercera fase

 

La tercera fase comenzó el 1 de mayo con sucesivos ataques. Para ese entonces el enemigo estaba acorralado en un kilómetro cuadrado. El cerco continuaba.

 

Desde el 22 de abril los vietnamitas comenzaron a construir un túnel que conduciría a la colina A-1. Los zapadores cavaron un túnel de casi 47 metros de largo, 0,80 metros de ancho y 0,80 de alto. Allí colocaron una carga explosiva de 1,000 kilogramos, que hicieron estallar el 6 de mayo a las 8 de la noche. El cráter que abrió el explosivo fue de un radio de 21 metros y 18 metros de profundidad.

 

En la tarde del día 7 los vietnamitas lanzaron un masivo ataque contra el puesto de mando situado en Muong Thanh. De las trincheras y los bunkers enarbolaban la bandera blanca. A las 7 y 30 de la tarde el general de Castries se rindió con su estado mayor, 16 coroneles y 16,200 hombres más.

 

Sobre el bunker del puesto de mando francés fue izada la bandera vietnamita con la inscripción del presidente Ho Chi Ming que decía: “Decididos a combatir y resueltos a vencer”

 

Esa misma noche toda la guarnición del subsector Sur, integrada por 2,000 hombres también se rindió. 

 

 

El general Vo Nguyen Giap, jefe de las fuerzas vietnamitas, reunido con su estado mayor en las proximidades de la guarnición colonialista. Foto: Archivo




 

Mapa de la fortificación de Dien Bien Phu. Un valle rodeado por elevaciones de más 1,000 metros de altura y de flora selvática rodeada de arrozales, surcada por el río NanYun. Allí encerró al contingente francés. Foto: Archivo



 

El pueblo vietnamita en pleno participó junto a los combatientes en una de las tareas más importantes de la guerra: el aprovisionamiento del frente. Foto: Archivo



 

Aquellos soldaditos que subestimó el mando francés, fueron capaces de mover en esas condiciones tan adversas, 40 piezas de cañón de 75 milímetros, de 2,4 toneladas cada una. Foto: Archivo



 

Cientos de bicicletas fueron modificadas y reforzadas para que pudieran cargar más de 150 kilos; convoyes de zampanes, caballos y bueyes, también fueron utilizados en esta tarea Foto: Getty Images




 

La mujer al igual que los jóvenes y los aldeanos vietnamitas también trasladaron provisiones, y armamentos para el frente. Foto: Archivo




 

La bicicleta era el transporte mas común para trasladar todo tipo de material para el frente, venciendo las más difíciles condiciones de la selva. Foto: Getty Images



 

Era una verdadera proeza trasladar la artillería por aquellos senderos y en especial, por un tramo de 15 kilómetros que construyeron en 20 horas. Foto: Getty Images

 

Con picos y con palas se abrieron senderos en la selva, apra ocultarse del enemigo y trasladar las provisiones y el armamento. Foto: Archivo



 

Los combatientes que avanzaban hacia el frente cruzaban por el paso de Pha Din, de 32 kilómetros de largo. Su punto más alto alcanza 1,648 metros sobre el nivel del mar, con farallónes y abismos. Foto: Archivo



 

El general norteamericano John W. O Daniel (al centro) que coordina la asistencia yanqui a la guarnición de Dien Bien Phu, conversa con un oficial francés esa instalación militar. Foto: International News Photos



 

Combatientes vietnamitas cruzan en pleno combate el puente Nan Yun, cerca del puesto de mando de Muon Tang. Foto: Archivo



 

Zapadores vietnamitas observan las líneas enemigas. Foto: Archivo



 

Las baterías vietnamitas se mantienen alertas para derribar los aviones enemigos. Foto: Archivo



 

Los combatientes envían mensajes a los soldados mercenarios para que depongan las armas. Foto: Getty Images



 

Captura de un tanque ligero francés con su tripulación. Foto: Archivo



 

Miles de soldados invasores fueron capturados por las fuerzas vietnamitas. Foto: Getty Images





 


El general De Castries con su estado se rindió a las fuerzas vietnamitas el 7 de mayo de 1954, a las 7 y 30 de la tarde. Foto: Archivo







Fuentes:

 

Revista Bohemia, 16 de mayo de 1954

 

Guerra del pueblo, ejército del pueblo, Vo Nguyen Giap

 

En el vigésimo aniversario de Dien Bien Phu, Marta Rojas, periódico Granma, 7 de mayo de 1974

 

De un puntillazo a otro, Juana Carrasco, revista Verde Olivo, 6 e mayo de 1979.

 

http://vovworld.vn/es-ES/destino-vietnam/pha-din-inolvidable-ruta-de-transportacion-de-armas-para-la-batalla-de-dien-bien-phu-229612.vov

 

Con afecto,

Ruben

viernes, 21 de octubre de 2022

Historia de los primeros supermercados del Perú

 

Historia de los primeros supermercados del Perú






Escrito por: Punto Seguido | El 19/05/2020


 

Las primeras grandes tiendas de productos alimenticios fueron unas de las novedades de los años 50’s en el Perú, ya que trajeron un método innovador con el que supieron ganarse la preferencia del público.

 

El método de autoservicio fue traído al Perú por unas de las más populares cadenas de supermercados de la época y hasta hoy en día sigue siendo utilizado.




 Fuente:

 Pixabay

 

Escribe: María Sánchez

 

_UPC

 

Si creías que los supermercados que hoy en día frecuentamos eran los que siempre lideraron en Perú, déjame decirte que la respuesta es no. Haciendo un recuento al pasado, podemos conocer que antes del legado de Metro, Wong, Tottus, Plaza Vea y Vivanda existían cadenas de supermercados similares a estas en donde nuestros padres y abuelos realizaban sus compras de la semana mientras eran deslumbrados por las novedades que traían a nuestro país.

La gran mayoría de estos supermercados desapareció por la coyuntura política que atravesó el país durante los años 80’s. En esta nota, Punto Seguido, te hará conocer la historia de los precursores de las tiendas actuales que aparecieron en la capital transformando los hábitos de compra de las personas de esa época.

 

Super market

 

El 13 de marzo de 1953, llegó al Perú la tienda Super Market. Los hermanos Aldo y Orlando Olcese fueron los fundadores de este proyecto en el rubro de los alimentos.














 

La idea principal surgió en Aldo mientras estudiaba Administración de Negocios en la Universidad de Texas a mediados de los años cuarenta. Su intención, fue traer al Perú un mercado de autoservicios basado en el modelo norteamericano que él observó durante su estadía en Estados Unidos. Así que junto a su hermano Orlando, logró ponerlo en Perú optando por un formato nuevo y brindando los coches de metal, que para esa época era nuevo para los peruanos que empezaron a comprar en Súper Market.





 

El primer local estaba ubicado en la avenida Larco, en Miraflores y al ser inaugurado los peruanos empezaron a visitarlo. Para entonces, la propuesta de los hermanos Olcese era muy innovadora ya que les brindaban a las personas la libertad de escoger sus productos por si mismos e ir poniéndolos en el coche de metal.

 

Super Market logró tener 12 tiendas distribuidas en los distritos de Miraflores, San Isidro, Jesús María, San Borja y Cercado de Lima, teniendo una permanencia de 20 años en el mercado de autoservicios. El negocio estaba en un total éxito cuando el poder militar empezó a gobernar el país. Juan Velasco Alvarado expropió los negocios privados, entonces Super Market pasó a poder de la administración estatal cambiando su nombre a Súper Epsa y en 1984 la cadena de supermercados desapareció.



 

Scala

 

Scala era un supermercado que ya estaba dentro del Perú; sin embargo, no era tan popular porque todo el éxito se lo llevaba la cadena de Super Market. Cuando la después llamada Super Epsa dejó de existir, la preferencia de los consumidores se fue hacia el supermercado Scala.

Fue una cadena de supermercados e hipermercados, sus dueños eran los Mujluf, una familia de ascendencia árabe. Esta tienda abrió sus puertas en Perú en 1958, su primer local estaba ubicado en la Plaza Mayor de Lima y su primer local en ser llamado Scala Gigante se ubicó en la avenida Alfonso Ugarte.

 

Para 1982, ya contaba con 13 locales en Lima y su éxito era el mejor hasta que la familia Mujluf decidió vender el supermercado a la familia Brescia y estas personas atravesaron un momento de crisis económica durante los años 80’s. Para inicios de 1990, Scala solo contaba con 7 de los 13 locales que tenía. En 1992 desapareció y cinco de sus locales pasaron diversas transformaciones. En un primer escenario se convirtieron en supermercados Santa Isabel y luego pasaron a ser lo que hoy en día conocemos como Vivanda.

 

Supermercados Monterrey y Almacenes Tía







 


Tiendas Monterrey fue una cadena de supermercados que llegó al Perú en 1954, ubicando su primer local en Jirón de la Unión. Fue uno de los primeros que presentó una continua expansión en el país y llegó rápidamente a provincias como Cusco, La Libertad, Arequipa, Piura y Lambayeque. Sin embargo, la crisis económica que atravesó el país y el rápido avance del terrorismo obligó a supermercados Monterrey a cerrar sus puertas a inicios de 1990.

 

Tiendas Industriales Asociadas o popularmente conocida como Almacenes Tía, es una empresa de origen Colombiano que llegó al Perú en 1958. Su primera tienda estaba ubicada en la calle Schell, en Miraflores. Este supermercado decidió expandirse por distintos lugares de la capital como en el Centro de Lima, La Victoria y Magdalena. Sin embargo, la crisis por la que atravesó Perú durante la década de los 80, hizo que Almacenes Tía dejara el país por los diversos saqueos que se generaban en esa época.

Tienda Escala



Con afecto,

Ruben


 

 

 

 

jueves, 6 de octubre de 2022

Federico Barreto : Poemas

 

Federico Barreto




Fuente:  Datos biográficos por Carlos Alfonso Rodríguez Vilca
Universidad San Martín de Porres
 

El 8 de febrero de 1862 nace en Tacna el poeta y periodista Federico Barreto, uno de los brillantes autores románticos que tiene el país. Solo tenía 17 años cuando Chile arremetió contra el Perú, por lo cual, sus cantos y poemas se insuflaron de un hondo patriotismo. Federico Barreto, fue miembro fundador del semanario El Progresista (1886) y del Círculo Vigil (1888), con su hermano José María Barreto, con quien integró el grupo denominado "La Bohemia Tacneña", en cuya revista literaria denominada Letras colaboraron: Rubén Darío, Clemente Palma, José Enrique Rodó, José Santos Chocano, entre otros autores.



Los hermanos Barreto, también dirigieron el periódico La Voz del Sur, una publicación que incomodó a los invasores chilenos porque sembró conciencia regional a través de sus escritos. Durante largos años los Barreto se mantuvieron firmes e indeclinables en la defensa de la soberanía nacional a través de las páginas de su periódico. La poesía y el periodismo fueron sus más profundas pasiones y las herramientas con las cuales defendieron sus ideas.

 

Poemas de Federico Barreto



 

 

POEMA EL BESO

Federico Barreto

Con candoroso embeleso
y rebozando alegría,
me pides morena mía
que te diga... ¿Qué es un beso?

Un beso es el eco suave de un canto,
que más que canto es un himno sacrosanto
que imitar no puede el ave.

Un beso es el dulce idioma
con que hablan dos corazones,
que mezclan sus impresiones
como las flores su aroma.

Un beso es...no seas loca...
¿Por qué me preguntas eso?
¡Junta tu boca a mi boca
y sabrás lo que es un beso!

POEMA EL NIDO VACIO

Federico Barreto

En un tiempo mejor, aquí vivía
el ángel tutelar de mis amores.
A la oración, en estos corredores,
ella, mis versos, repetir solía.

Este era su jardín. Aquí venía,
al despuntar el alba, a coger flores.
¡Bajo este limonero, hoy sin verdores,
nos despedimos para siempre, un día!

Han pasado los años. A su huerto,
ya nadie viene al despuntar la aurora...
¡Desde que ella se fue quedó desierto!;

Un cementerio es su jardín ahora,
y aquí, en las sombras, cuando el día ha muerto,
el alma mía por su ausencia llora...

POEMA ENIGMA

Federico Barreto

Eres un enigma que no tiene clave
te distingues de todas las mujeres,
nadie puede saber si odias o quieres,
sobre tu pecho hay que escribir: ¡Quién sabe!

Tienes algo de fiera y algo de ave,
un día besas y otro día hieres
¿Qué ambicionas? ¿Qué esperas? ¿Qué prefieres?

¡Tanto misterio en la razón no cabe!
Yo quisiera olvidarte y no te olvido;
desearía con ansia aborrecerte,
y nunca a nadie como a ti he querido.

Gozo al mirarte y no quisiera verte
¡Eres mujer mi fruto prohibido!
¡Me das la vida y a la vez la muerte!

POEMA ULTIMO RUEGO

Federico Barreto

Ódiame por piedad, yo te lo pido...
¡Ódiame sin medida ni clemencia!
Más vale el odio que la indiferencia.
El rencor hiere menos que el olvido.

Yo quedaré, si me odias, convencido,
de que otra vez fue mía tu existencia.
Más vale el odio a la indiferencia.
¡Nadie aborrece sin haber querido!

POEMA IDILIO ROTO

Federico Barreto

Hace días, muchos días
que te busco y no te encuentro, que te llamo y no respondes,
que te invoco y no apareces, que te ocultas, que te escondes.
Que se han ido, que se han muerto mis mejores alegrías.

Por no verme ya no quieres asomarte a la ventana,
donde siempre por las noches como un astro aparecías;
donde ayer hablando a solas del presente y del mañana.
¡Seré tuya! ---Me decías.
¡Seré tuya! ---Me jurabas con tus manos en las mías.

¿De qué viene tu desvío? ¿Qué motiva tus enojos?
¿Te ofendí sin yo quererlo? ¿Te agravié sin yo pensarlo?
Si tal hice, por mi daño, tu deber es declararlo,
¡mi deber, caer de hinojos!

Nuestra historia, es una historia de infinitas desventuras;
hay en ella, amada mía
por cada hora de alegría
muchos años de tristeza, muchos siglos de amargura.

Nuestra historia, es una historia
que deleita y martiriza mi memoria. . .
Iba un día caminando, por el mundo, a la ventura,
caminando, caminando como réprobo errabundo. . .
Iba absorto como el Dante al cruzar la selva oscura.

Sobre mi llevaba el peso de un dolor grande y profundo
¡me arrastraba. . .! No podía con mi propia pesadumbre!
De repente, una mañana, te cruzaste en mi camino
y yo al verte me detuve con la faz descolorida. . .
¡Cuán hermosa! Creí que eras un arcángel peregrino
que venía a conducirme a la Tierra Prometida
y a tus pies caí de hinojos con el alma conmovida
y a tus pies caí de hinojos y bendije mi destino.

Muchas horas, muchos días, muchos años, muchos años
paladeando sinsabores,
soportando desengaños,
te seguí por todas partes mendigando tus amores.
En aquellos largos días
de esperanzas y agonías
lloré tanto. . . lloré tanto
que están secos desde entonces, los raudales de mi llanto.

Mi constancia venció al cabo, pudo más que tu desvío,
una noche me escuchaste, te conté toda mi historia
y al decirte que era tuyo, sólo tuyo mi albedrío
que tu amor era mi vida, que tu amor era mi gloria,
que por ti capaz sería
de los hechos más grandiosos, de las cosas más extrañas
advertí con alegría
que una lágrima lucía
como gota de rocío en la flor de tus pestañas. . .

Luego hablaste y me dijiste muchas cosas, muchas cosas,
delicadas, fugitivas, cadenciosas,
y tus frases revolaban vaporosas
de tu boca que semeja el clavel recién nacido
hasta mi alma que es tu nido,
cual bandadas de invisibles, de impalpables mariposas.
De improviso, en el silencio de la noche soberana
resonó cual grito avieso,
el clamor de una campana. . .
¡La hora triste! –murmuraste-- ¡La hora triste! Hasta mañana
Se juntaron enseguida nuestras almas en un beso,
te escapaste de mis brazos y cerraste la ventana. . .

No te he visto desde entonces…! Se diría que te has muerto;
tu postigo está cerrado, tu balcón está desierto. . .
¿En qué celda misteriosa, para mi desconocida,
sin saber por qué has querido
sepultarte en plena vida?
Se diría que te has muerto, que te has ido, que te has ido
a vivir en las tinieblas insondables del olvido. . .

Yo te llamo noche y día
yo te llamo y yo quería
verte al lado mío, como ayer solía verte;
estrecharte entre mis brazos y exclamar con alegría
¡Mía! ¡Mía! ¡Solo Mía!
Mía ahora, mía siempre, hasta el fin, hasta la muerte.
Pero no! Todo deleite llega al fin a ser hastío;
toda dicha degenera en cansancio y sinsabores
y yo ansío;
por tu bien y por el mío,
que no tengan en el mundo este fin nuestros amores!

En tu duelo que es mi duelo,
para ti tengo un consuelo,
yo conozco la manera
de lograr que este cariño, sea eterno, nunca muera. . .
Un enorme sacrificio por desgracia es necesario.
¡No te aflijas! ¡No desmayes! No te muestres abatida.
¿No lo sabes? En la vida
todos sufren, todos lloran, todos tienen su calvario.

Es forzoso separarnos. . . ¿Palideces!
Calma niña tu congoja.
El licor de la ventura
pierde toda su dulzura
si se bebe hasta las heces!
¡Es forzoso separarnos. . . ¡ ¿Has pensado tú lo mismo?
¿Es por eso que te ocultas? ¿Es por eso qué te escondes?
¿Es por eso qué a mis gritos de dolor ya no respondes?
Si así piensas, te perdono mi dolor y tu egoísmo. . .
¡Qué tristeza amada mía!
Nuestra dicha fue en el mundo, fuego fatuo, sombra vana;
cual la rosa del poeta, ni siquiera vivió un día,
duró apenas, lo que dura el fulgor de una mañana.

¡Adiós! Vamos por el mundo, firme el pie, la frente seguida
cada cual por su camino,
cada cual a su destino,
sin la idea de encontrarnos otra vez en esta vida.
¿En qué brazos ángel mío, te echará por fin la suerte?
¿El amor hará que un día, sientas nuevos embelesos?
¿Te querrá alguien en el mundo como yo llegué a quererte?
¿Para quién serán tus labios? ¿Para quién serán tus besos?
¡Adiós! Nada en recompensa de mi enorme amor te pido
solo quiero que estés cierta,
de que nunca! ¿lo oyes? ¡Nunca! Estés viva o estés muerta
te echaré de mi memoria el sepulcro del olvido. . .

No te culpo de mis penas.
No eres tú quien ha tronchado mi ventura. ¡Fue la suerte!...
Fue la suerte que me asedia,
que me tiene declarado duelo a muerte.
Oye amada. . . ¡más que encono por su insólito abandono;
por tu ausencia repentina, por tu hermética clausura,
en mi espíritu despiertas sentimientos de ternura. . .
Y es que sé, y es que comprendo,
que lo mismo que yo sufro;
tú en la ausencia estás sufriendo. . .
Y es que sé, que en el silencio de tu ignota celda oscura
tu suplicio es:¡más enorme! tu dolor es: ¡más horrendo!

Hasta el modo delicado
de apartarse de mi lado
me demuestra tu cariño fervoroso y abnegado.
No quisiste que sufriera
las angustias dolorosas de una eterna despedida
y una noche, por las sombras misteriosas protegida,
te marchaste para siempre sin decirme ¡adiós! –siquiera.
Con los ojos muy cerrados para no verme a la salida
como madre cariñosa que a la luz de la alborada
sale andando de puntillas, sin hacer el menor ruido
de la alcoba inmaculada
donde su ángel blanco y rubio en su cuna está dormido. . .
Tú!. . . esa noche tenebrosa
preparaste silenciosa tu partida;
y mordiendo tu pañuelo para no exhalar un grito,
te marchaste despacito, despacito, despacito. . .
¡Ya sé que no he de verte nunca más en esta vida!

POEMA ANTES QUE TU

Federico Barreto

Sonríes, al pasar, con ironía
Porque me juzgas un rival vencido…
¡Imbécil! la mujer que has elegido,
antes que fuera tuya, ha sido mía.

En sus labios de rosa bebí un día
La esencia del licor apetecido
¿Y tú de qué te ríes? ¿qué has bebido?
¡Las sombras de la copa de ambrosía!

Ella probó en mis brazos la ventura.
Para mí fue flor de su hermosura.
Yo fui sábelo bien su primer hombre.

¿Hoy la posees? No me causas enojos
cuando la besas tú, cierra los ojos
y, bajando la voz dice mi nombre…

POEMA SIN CORAZON

Federico Barreto

Loco de rabia y despecho,
resolví en cierta ocasión,
abrir a mi amada el pecho
y arrancarle el corazón.

Así sabré dije fiero,
si el corazón de la ingrata
que sin piedad me maltrata,
es de piedra o de acero.

La aceche, luego sin calma
y con un largo puñal
rasgue el seno virginal
de aquella mujer sin alma.

Y cuando a mis pies la ví,
un grito horrible lance
¡ y mis manos sepulte,
en la herida que le abrí !

Busque, luego, temerario
dentro de su pecho impío
y su pecho estaba frio,
como el fondo de un osario.

Busque…, busque con tesón
y no halle lo que buscaba;
¡ la mujer que tanto amaba,
no tenía corazón !

 

POEMA AL PERU –

Federico Barreto

¡Patria del corazón! La suerte un día,
te hundió en el pecho con furor la espada,
y hoy, abatida pero no humillada,
pareces un león en la agonía.

Antes, cuando dichosa te veía,
fuiste por mí con entusiasmo amada;
pero hoy, que veo que eres desgraciada
no te amo ya… ¡te tengo idolatría!

¡Oh! ¡Quien pudiera, Patria, quien pudiera
disipar las tinieblas de tu cielo
y sucumbir envuelto en tu bandera!

Yo, tal fortuna es todo lo que anhelo,
¡y que me echen de cara cuando muera,
para besar el polvo de tu suelo!

Con afecto,

Ruben