domingo, 4 de diciembre de 2011

Cuento: El Diablo repartio males al mundo


Por  Ciro Alegría

Voy a contarles, y no lo olviden, porque es cosa que un cristiano debe tener siempre presente, esta historia que nosotros no  olvidaremos  jamás y que diremos a nuestros hijos con el encargo de que la repitan a los suyos, y así continué trasmitiéndose y nunca se  pierda.


 Esto ocurrió en un tiempo en que el Diablo salio para vender males por la tierra.
 El hombre ya había pecado y estaba condenado, pero no había variedad de males.

 Entonces el Diablo con su costal al hombro, iba por todos los caminos de la tierra  vendiendo  males que llevaba empaquetados en su costal, pues los  habia  hecho polvo.


Había polvos de todos los colores que eran los males: Ahí estaban la miseria, y la enfermedad, la avaricia y el odio, la opulencia que también es mal y la ambición, que es un mal


También cuando no es la debida, y he aquí  que no había  mal que
Faltara .
Y entre esos paquetes había uno chiquito y con polvito blanco, que era  el desesaliento Y así es que la gente iba para
 comprarle y  todita compraba enfermedad, miseria, avaricia y los que pensaban mas compraban opulencia y también ambición.


Y todo era para hacerse mal entre los mismos cristianos, El Diablo les vendía y cobrándoselos a buen precio, pero a aquel paquetito con polvito blanco lo miraban, mas nadie le hacia caso


¿Qué es pues eso?  Preguntaban por mera curiosidad.

Y el Diablo respondía:” el desaliento”, y ellos decían:”ese no es un gran mal” y no lo compraban.

 Y el Diablo se enojaba, pues la gente le parecía cerrada en sus ideas, Y cuando de casualidad o por mero capricho alguno    lo quería comprar, preguntaba ¿cuanto? El Diablo respondía: tanto.
Y era pues un precio muy caro, mas precio que el de toditos los paquetes, y he aquí la gente se reía diciendo que por ese 
Paquetito tan chico y que no era tan gran mal no estaba bien que se cobrara tanto insultando también al Diablo diciéndole que era muy diablo por quererlos engañar así….

Y el diablo tenia cólera también se reía viendo como pensaba la gente. Y es así  que vendió todos los males, pero nadie le quiso comprar aquel paquetito, porque  era chi quitito y el desaliento no era tan gran mal.

Y el Diablo decía:”con este,  todos, sin este, ni uno. Y la gente mas se reía, pensando que el diablo se había vuelto zonzo. Y he aquí  que
Solo quedo aquel el paquetito, por el cual no daban ni un cobre.
Entonces el Diablo, con mas cólera todavía y riéndose con la misma risa de un Diablo dijo:”esta es la mía”, y echo y echo al viento aquel polvo para que se fuera por todo el mundo.

 Desde entonces, todos los males fueron peores, por ese mal que voló por los aires y enfermo a todos los hombres.
 Solo, pues hay que reparar, nada más que para darse cuenta...Si es afortunado y poderoso, pero cae desalentado por la vida, nada le vale y el vicio lo empuña.

 Si es humilde y pobre, entonces el desaliento lo pierde mas rápido todavía, Y así fue como el diablo hizo mal a toda la tierra, pues sin el desaliento ningún mal podría pescar a un hombre.

Es así como esta en el mundo, donde algunos mas, y donde otros menos, siempre nos llega y nadie puede ser bueno de verdad, pues no puede resistir, como es debido, la lucha fuerte del alma y el cuerpo  que es la vida.

  Niños del mundo: Que el desaliento no empuñe nunca vuestro corazón.